ZURICH, Suiza, mar. 28, 2007.- La llegada de Ricardo Osorio y Pável Pardo al Stuttgart de la Bundesliga, donde han tenido grandes actuaciones, le han dado el toque "azteca" a un campeonato donde ningún mexicano había jugado antes. La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) dedicó en su página web un espacio a Osorio y Pardo, quienes se han convertido en piezas determinantes para el técnico Armin Veh en el campeonato alemán, donde su equipo marcha como tercero de la general.
Tras la participación de México en el Mundial Alemania 2006, Veh se arriesgó para llevar a su equipo a un joven de 26 años pero con nueve torneos de liga disputados, y un experimentado jugador como Pardo, que a sus 30 años luce mejor que nunca.
Mientras la presencia de los mexicanos se hace cada día más habitual en los alrededores del Gottlieb-Daimler Stadion, los futbolistas lucen acoplados a su nuevo estilo de vida y revelan a FIFA "las claves de la revolución mexicana en Alemania".
"Ha sido muy importante que lleguemos dos jugadores de la misma nacionalidad, porque así nos hemos dado apoyo. En realidad, no teníamos demasiada relación antes de empezar esta aventura, pero ahora somos grandes amigos", comentó el ex integrante de Cruz Azul.
Pero el cuadro germano se ha preocupado por la vida de ambos jugadores en este país y, tras tomar clases de alemán "ya nos podemos entender mucho mejor ahora. Podemos leer casi todo, entender bastante bien y hablar las cosas más importantes".
Para el jugador surgido de Atlas, Pardo, considerado por la revista "Kicker" como uno de los mejores tres de su posición en la temporada vigente de la Bundelsiga, ha tenido un desempeño exitoso y es de los pocos que ha jugado todos los minutos con Stuttgart.
"Es un futbol muy físico, se juega a un ritmo impresionante, y no paras durante los noventa minutos. Pero me gusta mucho y me siento muy cómodo", dijo el mediocampista defensivo, quien cumple con uno de sus sueños como profesional.
"Jugar en Europa siempre fue un sueño, y ahora que se me presentó la oportunidad, no la puedo desaprovechar", dijo el mundialista con México en Francia 1998 y Alemania 2006, que se ausentó de la selección esta semana por el nacimiento de su hija.