BUENOS AIRES, Argentina, mar. 29, 2007.- Apenas Diego Maradona abrió sus ojos este jueves, lo primero que hizo fue insultar a su médico personal que horas antes colaboró en su internación contra su voluntad por excesos con la comida, el alcohol y el tabaco. "Se despertó a las 02.30 (de la madrugada) y me insultó, dijo su médico Alfredo Cahe. "No quería estar allí".
"Después, lo volvieron a sedar y se durmió", agregó Cahe a Radio Uno, en la que volvió a insistir que el ‘10’ venía incurriendo en "muchos excesos en su vida" pero sin consumo de cocaína y que además su vida no corre peligro.
En los últimos tiempos, según Cahe, Maradona "estaba muy depresivo por problemas personales. Estaba mal anímicamente por problemas familiares que no voy a considerar; tenía cosas importantes que no podía manejar".
Según versiones periodísticas, el capitán del equipo de Argentina campeón mundial en México 1986 había tenido un nuevo distanciamiento de su ex esposa Claudia Villafañe, quien en los últimos tiempos había manejado sus intereses comerciales.
Villafañe, junto con las hijas que tuvo con Maradona, Dalma y Giannina, fueron entre los primeros en concurrir al sanatorio donde se encuentra el astro.
Maradona, de 47 años, fue visto en los últimos meses en restaurantes y locales nocturnos, comiendo y bebiendo sin límites y acompañado de bellas mujeres.
Bastante más gordo, había dejado de lucir esa esbeltez que había conseguido tras someterse en marzo de 2005 a una intervención quirúrgica en Colombia para reducir el tamaño del estómago. Por entonces, bajó unos 50 kilos en seis meses.
"Ahora era necesario internarlo", dijo Cahe. "Había excesos no sólo en la comida, sino también en la bebida y fumaba tres cigarros por día. Él, que nunca fumó. No había consumo de cocaína".
La nueva alarma en torno a la salud de Maradona se encendió en el atardecer del miércoles, cuando tenía programada una cena con un grupo de amigos.
Cuando se le consultó sobre la posibilidad de que el ex Pibe de Oro inicie un tratamiento psicológico, Cahe opinó que "conociéndolo a Diego ese tipo de terapia no funcionaría. Él se resiste a ello. Es muy especial".
En sintonía con lo que dijo en la noche del miércoles, el médico aseguró: "Su vida no corre peligro; deberá estar internado unos días y después veremos como seguimos, Hace 30 años que lo conozco y no lo voy a abandonar".
El sanatorio Güemes, en Buenos Aires, donde está internado Maradona, dijo que antes del mediodía del jueves difundiría un comunicado sobre su salud.
Ese centro aclaró en la noche del miércoles que la internación de Maradona "nada tiene que ver con la adicción a las drogas peligrosas".
Su adicción a la cocaína lo tuvo al borde de la muerte en 2000 y 2004, en medio de idas y venidas entre Buenos Aires y La Habana, donde había entrado en un programa de desintoxicación.
Tras bajar de peso por su operación en Colombia y anunciando con bombos y platillos que había dejado las drogas, un Maradona distendido y locuaz batió todos los récords de audiencia televisiva con su programa ‘La noche del 10’, durante el segundo semestre de 2005.
Maradona no sigue tratamiento médico
BOGOTÁ, Colombia, mar. 29, 2007.- Diego Maradona se distanció del grupo médico que operó para reducirle el tamaño del estómago hace dos años y su director indicó que esta es una de las posibles causas para que haya subido de peso y sufrido una descompensación.
El doctor Francisco Holguín, director de la clínica Medihelp Services de Cartagena, donde se realizó la cirugía de "by-pass" gástrico el 5 de marzo del 2005, anotó el jueves que Maradona no volvió a comunicarse con ninguno de los galenos que lo atendió después de la operación.
Maradona fue internado el miércoles en la noche en una clínica en Buenos Aires por problemas de alcoholismo y excesos en el consumo de comida y tabaco.
"Diego Armando (o) cualquier paciente que someta a este tipo de intervenciones tiene que someterse a unos controles postoperatorios periódicos para ver en donde la persona se está desviando o lo está cumpliendo, pero con él no se han tenido en realidad", declaró Holguín a Caracol Radio.
El médico recabó que si la persona tiene algún desorden en el régimen alimenticio indudablemente va a tener problemas de salud serios.
Insistió que los controles deben ser periódicos y muy severos para evitar riesgos y garantizar al paciente una buena calidad de vida.
"No estamos en comunicación con él ni él ha establecido contacto con ninguno de nosotros, entonces así es difícil llevar un control que debe ser periódico y muy cuidadoso", subrayó.
Maradona, de 47 años de edad, pesaba al rededor de 120 kilos cuando llegó a Cartagena y luego de la cirugía bajó casi la mitad. El ex futbolista lució esbelto un tiempo pero en los últimos meses se le vio en restaurantes comiendo y bebiendo en exceso y volvió a ganar peso.
"La cirugía se hace para manejar la obesidad, es un arma muy poderosa que le brinda uno al paciente para que logre un peso ideal, mejore su calidad de vida y tenga una mejor salud", señaló Holguín.
Dijo que simultáneamente se le indican una serie de guías para evitar el regreso a la condición original, que incluyen no consumir alimentos de alto contenido calórico y ejercitarse.
"Es vital mantener el régimen indicado, esta disciplina la facilita la cirugía. Al disminuir el tamaño del estómago la persona va a comer menos, tiene menos ansiedad de comer, entonces se le facilita mantenerse en el peso ideal", dijo. Si el paciente no sigue esos preceptos y comienza a consumir alimentos ricos en calorías ya sean derivados de carbonos, dulces, grasas o alcohol, inmediatamente se detiene el proceso de descenso de peso e inclusive vuelve a ganarlo.