MADRID, España, mayo, 21, 2007.- El portero del Atlético de Madrid, Iván Cuéllar, aseguró que la plantilla "colchonera" está desconsolada luego de la goleada 6-0 que les propinó el Barcelona ayer en el estadio Vicente Calderón en la fecha 35 de la liga española de futbol. "Estamos mal (el equipo), es lo único que puedo decir, y no sabíamos lo que había pasado. Estábamos impotentes de querer y no poder, de intentar hacer las cosas bien y que no te salían. Fue una noche para olvidar y hay que levantar la cabeza", señaló Cuéllar.
El arquero del conjunto rojiblanco comentó que a pesar del vergonzoso resultado ante la escuadra azulgrana, se debe dar la cara, pues la responsabilidad de los arqueros es mucha, aunque confesó que le fascina tener ese peso sobre su espalda.
"Estoy aquí para dar la cara, aunque perdamos. Es difícil ser portero. Es complicado que te metan seis, pero me encanta tener esta responsabilidad. He nacido para ser futbolista a pesar de los obstáculos", afirmó.
"Pichu", quien recibió los seis tantos de los blaugranas ayer en su propio terreno, afirmó que lo que necesita en estos momentos la escuadra madrileña es levantar la mirada, pues lo apretado de la liga no les permite seguir pensando en ese mal encuentro.
"Lo peor que podemos hacer hoy en día, y tal y como está la liga y el equipo, es seguir pensando en el partido de ayer", comentó a los medios de comunicación el atajador en declaraciones que reprodujo la página de Internet del club.
El guardameta comentó que para dejar atrás de forma rápida el trago amargo que les significó la goleada, el "Atleti" debe estar muy unido, pues aún quedan tres fechas donde pelearán su boleto para disputar la próxima Copa de la UEFA.
"Nosotros somos los que tenemos que solucionar la situación; intentaremos estar unidos, trabajar más que nunca porque cumplir el objetivo depende de nosotros todavía y quedan tres finales", apuntó.
Cuéllar se dio tiempo para ofrecer una disculpa a la afición "colchonera" por la mala actuación del domingo, y aseguró que no tiene nada que reprocharle a los seguidores que se alegraban de la derrota de los pupilos del mexicano Javier Aguirre porque perjudicaba al Real Madrid.