El formato implementado cuatro años antes fue un éxito y se repitió en Italia, segundo país que organizaba por segunda ocasión un mundial, aunque ahora no tuvo el mismo resultado y ni siquiera llegó a la final. El torneo fue deslucido, el futbol defensivo imperó en el torneo y la final fue la menos memorable de la historia, hasta ese momento, ya que sólo se anotó un gol y por primera vez hubo jugadores expulsados en ella, los subcampeones se quedaron con dos menos.
El número de partidos definidos por penales siguió en aumento, esta vez fueron cuatro los partidos que llegaron hasta tal instancia incluyendo los dos de semifinales.
Italia salió de su costumbre al jugar en casa y pasó la primera fase con marcha perfecta ganando el Grupo A, debutó derrotando 1-0 a Austria, mismo resultado contra Estados Unidos y duplicó su productividad al vencer 2-0 a Checoslovaquia, que volvió a una segunda fase tras culminar con dos victorias: 5-1 sobre los norteamericanos y por la mínima diferencia contra los austriacos.
Camerún sorprendió al avanzar como líder del Grupo B, su primer triunfo fue en el partido inaugural, 1-0 sobre Argentina, después amarró el pase venciendo 2-1 a Rumania, por lo que no afectó caer por goleada 0-4 ante la URSS. Rumania se adjudicó la segunda plaza al acabar con cuatro puntos y más goles anotados que Argentina, rival ante el que amarró su pase al empatar 1-1 después de haber derrotado 2-0 a los soviéticos. El campeón defensor siguió adelante como uno de los mejores terceros, su triunfo 2-0 contra la unión Soviética y la igualada con los rumanos les permitió eso.
En el Grupo C no hubo discusión, Brasil ganó sus tres partidos: 2-1 a Suecia, 1-0 a Costa Rica y 1-0 a Escocia, pero la sorpresa fue en el equipo que avanzó como segundo, los costarricenses debutaron derrotando 1-0 a los escoceses y amarraron su pase al imponerse 2-1 a los suecos, que fueron la decepción.
Del Grupo D calificaron tres selecciones, Alemania como líder al ganar dos partidos (4-1 a Yugoslavia y 5-1 a Emiratos Árabes Unidos) e igualando uno (1-1 con Colombia). En la segunda plaza avanzó Yugoslavia, que se repuso del traspié ante los alemanes para vencer 1-0 a los colombianos y 4-1 a los árabes. Colombia consiguió su boleto como uno de los mejores terceros lugares al sacarle el empate a los alemanes ya que habían comenzado el Mundial derrotando 2-0 a EAU.
También hubo tres calificados en el Grupo E, ganado por España, que inició su participación igualando sin goles con Uruguay, pero después derrotó 3-1 a Corea del Sur y amarró el boleto al vencer 2-1 a Bélgica, conjunto que avanzó en el segundo peldaño ya que antes de su derrota había vencido 2-0 a los coreanos y 3-1 a los charrúas. Fue la escuadra sudamericana la que avanzó como uno de los mejores terceros con un ganado, un empatado y un perdido.
El Grupo F fue muy cerrado, cinco de los seis partidos terminaron empatados, pero ello sirvió para que calificaran tres conjuntos a la siguiente ronda. El único que ganó fue Inglaterra, 1-0 sobre Egipto, que quedó fuera. Holanda fue segundo lugar sólo por sorteo ya que acabó con números idénticos que la República de Irlanda, tres empates, dos goles a favor y dos en contra.
Sólo cuatro de los ocho enfrentamientos de octavos de final acabaron en 90 minutos: Italia derrotó 2-0 a Uruguay, Alemania 2-1 a Holanda, Argentina 1-0 a Brasil y Checoslovaquia 4-1 a Costa Rica. Tres más se fueron a tiempos extra, ahí, Inglaterra derrotó 1-0 a Bélgica, Yugoslavia 2-1 a España y Camerún 2-1 a Colombia. El cotejo más cerrado fue entre República de Irlanda y Rumania, acabó sin goles, en la tanda de penales, los irlandeses ganaron 5-4.
Nuevamente, la mitad de los encuentros de cuartos de final acabaron en el tiempo regular y los dos acabaron con apenas un gol anotado por, obviamente, el equipo ganador. Alemania dispuso de Checoslovaquia e Italia de República de Irlanda. Inglaterra necesitó tiempos extra para vencer 3-2 a Camerún y el cotejo entre Yugoslavia y Argentina acabó sin goles, los sudamericanos ganaron 3-2 en penales.
Dos partidos, cuatro equipos y cuatro goles hubo en las semifinales, cada uno de los contendientes anotó uno por lo que ambas series se definieron en penales. Alemania igualó con Inglaterra y ganó 4-3 en la tanda de desempate, misma situación ocurrió entre Italia y Argentina, ahí, fueron los “visitantes” los que consiguieron el pase a la gran final.
Italia no pudo llegar a la final en su país, se conformó con el tercer lugar al derrotar 2-1 a Inglaterra en el juego respectivo, el tanto del triunfo fue el minuto 86, por la vía penal, obra de Salvatore Schilaci, quien se coronó campeón goleador con seis tantos.
En la final hubo sólo un gol y fue de penal, a cinco minutos del final, Andreas Brehme cobró desde el manchón para darle a Alemania el triunfo 1-0 sobre Argentina en el Estadio Olímpico de Roma, así, el equipo teutón puso fin a dos finales perdidas de manera consecutiva y consiguió su tercer título en la historia.