RÍO DE JANEIRO, Brasil, mayo 21, 2006.- El seleccionador brasileño, Carlos Alberto Parreira, manifestó su tranquilidad por no haber recibido presiones tras escoger a los 23 jugadores para la Copa de Alemania, pero dijo temer que lleguen y perjudiquen al equipo en caso de perder un partido en la primera fase del Mundial. "Muchos dicen que está todo bien y que no fui presionado cuando divulgué los convocados, pero es sólo perder un partido y veremos lo que ocurrirá. Los críticos inmediatamente van a aparecer", aseguró el seleccionador en una entrevista publicada hoy por el diario O Estado de Sao Paulo.
El seleccionador admitió estar tenso a pocas horas de comenzar la campaña con la que Brasil pretende defender el título que conquistó en la Copa de 2002 y sumar su sexta corona mundial.
La comisión técnica de la selección y la mayoría de los jugadores embarcan en la noche de este domingo rumbo a Suiza, en donde el equipo se concentrará a partir de mañana y hasta el 4 de junio para iniciar sus entrenamientos con vistas a la Copa.
"Es claro que, a pesar de los años y de la experiencia, uno siente miedo; está tenso y siente aquel frío en la barriga", dijo el técnico.
"Pero esas cosas sirven para darnos mayor motivación", agregó. "No es aquel miedo que te intimida, sino aquel que te da coraje para superar los desafíos", explicó.
Parreira, que fue técnico de la selección brasileña que conquistó la Copa de EEUU'94, admitió que el cargo de seleccionador en Brasil no es muy gratificante y que siempre está siendo exigido por victorias.
"El futbol es la única cosa que une al país de norte a sur y de este a oeste. Nuca tuvimos una guerra, no combatimos por nuestra independencia, no tenemos esos símbolos, pero el futbol, sí, ejerce esa función", explicó.
Agregó, sin embargo, que no se arrepiente de haber reasumido la responsabilidad para el Mundial de 2006.