GINEBRA, Suiza, mayo, 24, 2006.- La selección de Suiza inició su
preparación para el Mundial de Alemania con mal pie debido al
desgarre muscular que sufrió en la primera sesión de entrenamiento
el delantero Johan Volanthen, uno de sus jugadores claves y que
destacó en la Eurocopa de Portugal 2004.
El atacante del club alemán NAC Breda se desgarró un músculo
posterior del muslo derecho durante una prueba de velocidad y los
médicos han señalado que no podrá jugar al menos por dos semanas,
pero su indisposición podría ser en realidad más prolongada.
Por ello, el entrenador Kobi Kuhn ya evalúa quién podría ser su
reemplazo, según adelantó hoy él mismo.
El elegido, en este golpe de mala suerte para el equipo suizo,
sería sin duda Hakan Yakin, a quien Kuhn ya ha contacto por teléfono
para informarle de que probablemente el Mundial de Fútbol será su
oportunidad para estrenarse como jugador titular.
"No tengo ninguna duda, si Volanthen debe renunciar, será Yakin
quien se unirá al equipo", dijo el seleccionador, tras indicar que
esperará el veredicto final de los médicos para tomar una decisión
definitiva.
No obstante, el capitán del equipo, Johann Vogel, se ha mostrado
optimista ante el desafío y asegura: "ahora estamos mejor preparados
gracias al aporte de jugadores jóvenes, que nos han permitido dar un
enorme salto cualitativo".
Aunque lejos de la expectativa que provocan los entrenamientos de
la selección de Brasil en la localidad de Weggis (centro de Suiza),
a los que a diario acuden 5.000 espectadores, los seguidores del
combinado suizo también se han desplazado hasta Freienbach, en el
cantón oriental de Schwyz para apoyar a su equipo durante sus
prácticas.