NUREMBERG, Alemania, jun. 10, 2006.- Miles de aficionados mexicanos con camisetas de la selección de su país, típicos sombreros y banderas de todos los tamaños tomaron posiciones en Nuremberg en las últimas horas para asistir mañana, domingo, al partido que el equipo disputará en esta ciudad con Irán. El habitual colorido del centro Nuremberg se ha multiplicado en pocas horas y sus habitantes han recibido con cordialidad a los visitantes americanos.
Las bandas locales de música, que recorren las calles por las tardes, se detienen frente los puestos que las compañías cerveceras mexicanas han montado en los paseos públicos e interpretan canciones populares de ese país, especialmente "Cielito lindo" y "México lindo y querido" (Voz de la guitarra mía / al despertar la mañana / quiero cantar la alegría / de mi tierra mexicana).
Varios locales comerciales muestran en sus escaparates banderas y gallardetes de México, y también camisetas, mientras que los bares con terrazas que abundan en el centro histórico son los sitios elegidos por los hinchas para reunirse.
Los aficionados tricolores se manifiestan ilusionados con las posibilidades de su equipo de llegar lejos en este Mundial, aunque muchos de ellos coinciden en que no les simpatiza el argentino Ricardo La Volpe, seleccionador del equipo.
Rafael Márquez, campeón de la Liga española con el Barcelona, y el punta Jared Borgetti son mencionados por los hinchas mexicanos como los valores clave del equipo para alzarse con una victoria ante Irán que abra el camino a la clasificación para el segundo capítulo del torneo.
México canta y baila en Nuremberg con sus representantes vestidos con la camiseta verde, impulsados por un entusiasmo contagioso.