BILLERBECK, Alemania, jun. 14.- 2006.- Lesiones y jugadores que cuestionan públicamente las tácticas de su técnico. Ese es el ambiente que reina en la selección de Serbia y Montenegro mientras espera su partido ante Argentina, en el que se jugará la vida en la Copa Mundial. Tras caer 1-0 frente a Holanda en el debut, los serbios necesitan ganarle a los argentinos para mantenerse a flote en el Grupo C, que completa Costa de Marfil.
Hay problemas por doquier, incluida la lesión en la rodilla que dejó a su defensor central Nemanja Vidic afuera del mundial.
Además, el ambiente se enrareció tras la derrota con Holanda, cuando los jugadores tacharon de cobarde el planteamiento táctico del entrenador Ilija Petkovic.
Vidic es el eje de una defensa que recibió apenas un gol en 10 partidos de las eliminatorias y su retorno era muy esperado tras perderse el partido con Holanda al purgar una fecha de suspensión.
"Hay como una onda negativa que nos persigue", dijo el portavoz de la selección Aleksandar Boskovic. "Pero siempre está la esperanza de que los problemas se alejarán".
Un antídoto sería derrotar a Argentina el viernes en Gelsenkirchen.
"Es sabido que Argentina ataca, y que recurren a toda clase de métodos, hasta provocaciones, para ganar sus partidos", dijo el volante serbio Ognjen Koroman.
Un triunfo de Argentina, que venció 2-1 a Costa de Marfil en su debut, combinando a otro de los marfileños sobre Holanda, sentenciaría el grupo, clasificándolos para la segunda ronda.
"Argentina es el mejor equipo del mundial, y junto a Brasil, son los que tienen las posibilidades de ganar el torneo", dijo Koroman. "Pero también tenemos varias cosas a nuestro favor".
"Confío que vamos a crear más ocasiones ante Argentina, y esa es la única manera de rescatar algo que aún no está perdido", dijo Koroman, quien fue uno de los críticos más mordaces del estilo defensivo de Petkovic.
Ante las críticas, Petkovic se la jugaría con una formación más ofensiva ante Argentina, alineando a los delanteros Nikola Zigic, un gigante de 2.02 metros, y Danijel Ljuboja.
Pero la entrada de ambos enfurecería a Savo Milosevic y Mateja Kezman, titulares habituales y que no ocultaron su malestar tras haber sido sustituidos ante Holanda.
"Las fisuras son visibles en el seno de la selección tras años de hablarse de la unidad y amistad dentro del equipo", comentó Tanjug, la agencia noticiosa serbia.
Para completarla, Serbia vino con solo 22 jugadores, en lugar de los 23 permitidos. La lesión de Vidic implica que tendrá solo 21 disponibles.
El defensor Dusan Petkovic, hijo del técnico, dejó el equipo a último momento diciendo que no quería que su padre fuese "crucificado" por la prensa por haberlo convocado.