HERZOGENAURACH, Alemania, jun. 14, 2006.- Quizás preocupado por el bajo rendimiento del mediocampo, el técnico José Pekerman podría hacer algún retoque cuando Argentina juegue el viernes ante Serbia y Montenegro en busca de extender su triunfal debut en la Copa del Mundo. Luis González por Esteban Cambiasso fue el cambio visible en el último entrenamiento de Argentina, cuando José Pekerman ensayó variantes tácticas con el equipo supuestamente titular.
Argentina le ganó 2-1 a Costa de Marfil el sábado en Hamburgo, pero no convenció del todo ya que tuvo luces y sombras.
Pero más que sombras, la zona medular argentina fue como un anochecer preanunciando el terror: Cambiasso y Javier Alejandro Mascherano se mostraron lentos y no pararon a nadie, tampoco recuperaron el balón y al carecer de él, la ofensiva se quedó sin alimento, salvo el que le proporcionaba a cuentagotas Juan Román Riquelme.
Mascherano (Corinthians) es un típico número cinco plantado en el centro de la cancha y que no tiene un reemplazante con ese tipo de juego dentro del plantel. Si es necesaria su salida, podría entrar Fabricio Coloccini (Deportivo La Coruña).
En la práctica de movimientos tácticos línea por línea que desplegó Pekerman, volvió Mascherano a estar entre los titulares, pero acompañado por González (Porto), mientras que Cambiasso jugó un partido de fogueo con los suplentes.
En la línea del medio conservó su lugar Maxi Rodríguez (Atlético de Madrid) y más adelante quedó Riquelme (Villarreal de España), además de Javier Saviola (Sevilla) y Hernán Crespo (Chelsea). Los dos últimos anotaron los goles ante los marfileños.
Por lo tanto, ante Serbia, los argentinos formarían con Roberto Abbondanzieri, Nicolás Burdisso, Roberto Ayala, Gabriel Heinze, Juan Pablo Sorín, Mascherano, Cambiasso (Luis González), Riquelme, Rodríguez, Saviola y Crespo.