HAMELIN, Alemania, jun. 15, 2006.- El seleccionador francés, Francia, envió este jueves un mensaje de optimismo sobre las opciones de clasificación de su equipo para octavos de final del Mundial de Alemania y afirmó que con "fantasía" y "libertad" podrán poner fin a la sequía goleadora. "Nuestra idea era hacer un equipo sólido y creo que eso lo hemos logrado. Ahora tenemos que soltarnos, ir hacia arriba (...) Hay que poner más fantasía y libertad para crear dificultades al adversario", aseguró el seleccionador, que pidió "audacia" a sus hombres para superar las defensas rivales.
Raymond Domenech dijo que el partido contra Suiza (0-0) confirmó la solidez del equipo, que sólo tuvo problemas en dos acciones a balón parado, pero reclamó a sus hombres una progresión "sobre esas bases".
"Hemos construido un equipo sólido, que sabe luchar, posicionarse, recuperar el balón. Ahora es preciso que suelte los perros para jugar más. Hay un respeto de la organización del juego que nos hace sólidos, pero en ataque hay dudas o reaccionamos demasiado tarde", indicó.
El entrenador aseguró que la progresión debe hacerse con respeto del esquema del equipo, porque "sin solidez no hay posibilidades de fantasía".
El seleccionador galo no quiso desvelar si habrá cambios de sistema o de jugadores en el partido del próximo domingo contra Corea del Sur y aseguró que la evolución ofensiva que espera obtener puede hacerse con los mismos hombres, "porque es más mental que táctica".
Afirmó no tener preferencia por jugar con uno o dos atacantes y señaló que pondrá el esquema que considere "más eficaz".
"Incluso soy favorable a poner cuatro atacantes, pero para mí un atacante es el que está en los últimos 18 metros, sea cual sea su dorsal", explicó en referencia a los jugadores que, como David Trezeguet, han pedido un sistema de juego más ofensivo.
Pero Domenech dijo que no hará experimentos, porque "la idea no es cambiar en permanencia, sino tener una organización estable".
"Un equipo sólido es el que no se mueve con cada cambio de viento", indicó.
El técnico pidió "paciencia" para su equipo y se mostró confiado en su progresión a medida que avancen los partidos.
Aunque dijo que la evolución que espera del equipo se hará "de forma paulatina" afirmó que el equipo no tiene tiempo que perder porque "el largo plazo es el domingo", cuando juegan con Corea del Sur.
"Cada partido aprendemos algo en cada partido y progresamos. Contra Suiza nos dimos cuenta de que tenemos que soltarnos más en ataque", dijo.
El seleccionador señaló que el encuentro contra Corea del Sur será "más difícil" que el de Suiza, porque los asiáticos "saben atacar y defender, corren mucho, saben agruparse, juegan el balón, tienen jugadores de calidad".
"No será más fácil, al contrario, será más complicado. El partido será a las 21 horas, las condiciones atmosféricas serán mejores y eso beneficia al equipo que corre más", aseguró.