QUITO, Ecuador, jun. 15, 2006.- Masivos festejos callejeros estallaron en Ecuador segundos después del pitazo final del encuentro en el que la selección nacional venció 3-0 a Costa Rica y se clasificó por primera vez a los octavos de final de la Copa Mundial de fútbol. Una oleada amarilla, el color de la selección, se pudo observar en las calles de Quito, lo mismo que banderas y otros artículos que llevaban miles de hinchas que enloquecieron con el triunfo.
"Allá vamos Alemania", desafiaba Romel Andrade, un joven que observó el partido en un restaurante árabe en el norte de Quito pensando en el último encuentro que Ecuador deberá enfrentar al anfitrión.
"Que venga, que venga, que venga Alemania", decían en coro un grupo de hinchas en las calles de Guayaquil, la segunda ciudad del país.
"Qué emoción, no lo puedo creer", afirmó Carolina Aguilar mientras se tomaba de la cabeza con las manos, sin despegar la mirada del televisor.
"Es para la historia. Ganamos, ganamos!", decía Adrián Salazar, que llevaba un pañuelo amarillo, azul y rojo en su cabeza, mientras sonreía y sus ojos se llenaban de lágrimas.
"Ecuador, Ecuador", gritaban los niños de una guardería en el norte de la ciudad mientras saltaban con pequeñas banderas en sus manos en el patio de su escuela. "Esto es mejor que dar una clase de cívica", decía Marlene Benavides, que los observaba al pasar por el lugar.
A los miles de aficionados de todas las edades que se volcaron a las calles se sumaron caravanas de vehículos con banderas del Ecuador. El sonido de las bocinas y la música alusiva a la selección nacional inundó las calles en todo el país.
Los goles de Carlos Tenorio y Agustín Delgado provocaron la euforia de los hinchas que gritaban, saltaban y se abrazaban. Y el de Iván Kaviedes sobre el final del encuentro liberó la tensión que se había acumulado en los hinchas, que deliraron de emoción al ver que la ventaja se incrementaba y la victoria estaba asegurada.
El gesto de Kaviedes de colocarse una máscara amarilla para el festejo de su gol conmovió a los hinchas pues era una manera de recordar al jugador Otilino Tenorio, quien celebraba sus tantos de esa forma y que se esperaba iba a ser convocado a la selección pero murió en un accidente el año pasado.
Aunque oficialmente no se decretó suspensión de actividades como en el debut de Ecuador frente a Polonia , la jornada laboral y escolar fue irregular pues en los establecimientos se atrasó el inicio de las actividades o se improvisaron foros con televisiones y pantallas gigantes para observar el partido.