BERLÍN, Alemania, jun. 21, 2006.- La policía de Colonia detuvo ayer a 45 hooligans alemanes, en el centro de la ciudad, por provocar a aficionados extranjeros desplazados para seguir el partido entre Inglaterra y Suecia . Los hinchas violentos, que habían sido identificados por agentes, fueron cercados por la policía, que procedió a arrestarlos preventivamente ante su actitud agresiva.
Durante las detenciones se produjeron algunas escaramuzas y lanzamiento de botellas a los transeúntes, pero los antidisturbios lograron controlar a los violentos.
Al margen de estos incidentes, la policía considera que la fiesta discurrió en paz y destacó que la gran mayoría de seguidores, ingleses y suecos, festejaron juntos por la ciudad tras el partido, que acabó con empate 2-2.
Se calcula que se desplazaron a Colonia entre 50 mil y 60 mil seguidores ingleses, más unos 20.000 suecos.
La policía de Leipzig tiene preparado para este miércoles un dispositivo especial, ante el partido entre Irán y Angola , último de la selección iraní en este Mundial.
En los anteriores dos partidos con participación iraní hubo manifestaciones de protesta contra el programa atómico de Teherán y contra los pronunciamientos antisemitas de su presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Previamente al Mundial, la ultraderecha había anunciado actos de solidaridad con Irán, pero hasta ahora no ha habido tales acciones.