OHRINGEN, Alemania, jun. 26, 2006.- La buena actuación de Australia en el Mundial ha disparado la demanda para hacerse con el empleo de seleccionador de los Socceroos que dejará libre tras el campeonato el holandés Guus Hiddink, nuevo entrenador de Rusia. La Federación Australiana de futbol reveló que varios entrenadores de renombre presentes en el Mundial de Alemania, algunos de los cuales previsiblemente perderán su trabajo tras el torneo, se han puesto en contacto con ella para solicitar el puesto.
"Hemos recibido varias manifestaciones de interés después de jugar aquí algunos buenos partidos", declaró el presidente de la Federación Australiana, John O'Neill, en vísperas del encuentro de octavos de final contra Italia.
O'Neill cree que semejante demanda "no se habría producido hace solo un año, porque es el reflejo de que nunca habíamos llegado a este nivel, a estar entre los 16 mejores del mundo".
"Hemos vencido a Japón, que está en el puesto 18 del ranking mundial, empatamos con Croacia, que está en el 23, e incluso pudimos empatar con Brasil, que es el número uno", pormenorizó.
"Necesitamos otro Guus Hiddink", resumió el presidente de la federación australiana.
Entre los nombres que han sonado para sustituir al "holandés errante" se encuentran los del argentino Carlos Salvador Bilardo y el francés Gerard Houllier.
La federación australiana exige a los pretendientes que permanezcan al menos seis meses al año en Australia durante el campeonato local, que se comprometan a firmar un contrato basado en incentivos y a colaborar en el adiestramiento de los entrenadores australianos.
El sueldo del nuevo entrenador, se dice en el entorno australiano, será de cuatro millones de dólares australianos (2.8 millones de dólares USA), más incentivos.
"No queremos en el cargo a gente que esté pensando ya en el retiro. No queremos que el seleccionador de los socceroos viva en un espléndido aislamiento del resto de la organización", advirtió O'Neill.