BERLÍN, Alemania, jul. 2, 2006.- El seleccionador alemán Juergen Klinsmann parece haber bajado el ritmo de los entrenamientos para la semifinal contra Italia y concentrar sus esfuerzos en la regeneración de sus jugadores, tras el duro partido contra Argentina, y en afinar algunas cuestiones tácticas. El entrenamiento que estaba planificado para la tarde de hoy fue sorpresivamente cancelado y reemplazado por una práctica sin pelota en el gimnasio en la que es de esperar que cada jugador trabaje al ritmo que consideren conveniente los preparadores físicos.
Ayer el trabajo también se había limitado al gimnasio y a la regeneración y, en este último punto, hay especial concentración en el capitán Michael Ballack, que terminó el partido contra Argentina con calambres, y en el goleador Miroslav Klose, que sufrió un hematoma en la pantorrilla por un choque contra el portero Roberto Abbondanzieri.
No obstante, el segundo entrenador, Joachim Loew, aseguró que Ballack y Klose no tendrán ningún problema para jugar el martes.
Hasta ahora, Klinsmann ha mantenido en todos los partidos un equipo base claro, lo que ha llevado a que la mayor parte de los jugadores tengan muchos minutos a sus espaldas.
Esto último ha hecho que surja la discusión de si, para la semifinal, no convendría inyectarle "sangre fresca" al equipo y hacer algunos cambios en la formación titular.
Uno de los candidatos a entrar sería el centrocampista Tim Borowski que hoy se negó a entrar en comentarios al respecto.
"Naturalmente no tendría nada en contra, pero no sé nada", aseguró el jugador, que participó decisivamente en la jugada del gol del empate contra Argentina.
Tampco el segundo entrenador Joachim Loew quiso abordar la cuestión y dijo que Alemania mantendrá su costumbre de guardar reserva sobre decisiones tácticas.