BERLÍN, Alemania, jul. 4, 2006.- La afición alemana observó este martes atónita cómo su selección nacional de futbol perdió por 2-0 contra Italia en los últimos minutos del segundo tiempo extra de la semifinal de la Copa del Mundo de futbol. "Un gran sueño terminó de ser soñado", declararon los comentaristas alemanes cuando sonó el silbato del árbitro mexicano Armando Archundia, para dar por terminado el juego.
"Ahora la pregunta es ver cómo va a reaccionar Alemania", plantearon los comentaristas de la televisión de derecho público, que transmitió el partido en el país europeo, aunque se pudo ver que tres millones de alemanes reunidos en las ‘Millas del Aficionado’ en las 12 ciudades sedes estaban decepcionados.
"Esta selección nos hizo soñar durante tres semanas, conocernos de nuevo como nación y ahora tenemos que ser buenos perdedores", comentaban, mientras las cámaras mostraban a jóvenes aficionados alemanes portando la camiseta de su selección y con lágrimas rodando por las mejillas.
La canciller Federal de Alemania, Angela Merkel, y el presidente alemán, Horst K"hler, despidieron desde su palco a la selección alemana con aplausos cuando los jugadores abandonaron la cancha, pero con expresión seria, mientras el primer ministro de Italia, Romano Prodi, aplaudía y sonreía ampliamente.
El director del Comité Organizador del Mundial y ex campeón mundial, Franz Beckenbauer, expresó ante las cámaras que la selección alemana había jugado muy bien, pero que los italianos habían sido un poquito mejores.
Beckenbauer expresó la expectativa de que Juergen Klinsmann continúe siendo el entrenador de la selección alemana, porque los jugadores confían en él y porque hizo un buen trabajo con una selección tan joven.
"No se puede decir que la selección italiana fue dos goles mejor que la nuestra. Nuestra selección también hubiera merecido la victoria", indicó ‘El Kaiser’.
Al término del partido, Klinsmann entró en la cancha para dar palmadas a sus jugadores, varios de ellos sentados en el pasto, decepcionados.
Ante la prensa declaró que "cuando se pierde un partido después de 120 minutos de juego, es naturalmente duro, amargo" y declaró que primero "se dejará caer" y mas adelante tomará decisiones sobre si seguirá o no como entrenador del combinado local.
El brasileño Edson Arantes do Nascimento Pelé, también ex campeón del mundo, dijo que el de hoy había sido el mejor partido del Mundial Alemania 2006 y felicitó a Klinsmann por su labor con la selección alemana.