DUISBURGO, Alemania, jul. 10, 2006.- El director técnico de Italia, Marcello Lippi, se excusó de aclarar el lunes si seguiría en el puesto después de conducir a los azzurri a su cuarto título mundial. "No voy a hablar de este tema hoy porque no lo haré con ustedes antes de reunirme con Abete mañana"", dijo Lippi. Giancarlo Abete es el vicepresidente de la federación italiana de futbol y jefe de la delegación al Mundial.
Al preguntársele si ya había resuelto su futuro, respondió con una sonrisa.
"Cualquiera que sea mi próximo trabajo, sea con el equipo nacional o no, espero tener la misma relación con los jugadores que tuve aquí", dijo Lippi.
Existen muchos indicios de que Lippi resolvió hace semanas abandonar el puesto. Considera que él y su hijo Davide recibieron ataques personales en el escándalo de corrupción que mancha al futbol italiano en lo interno.
Si bien no es objeto de investigación, Lippi fue interrogado por los fiscales antes del Mundial acerca de las presiones que habría recibido para designar a ciertos jugadores. Su hijo está siendo investigado por su posición en una agencia de jugadores vinculada con el escándalo.
Con o sin él, Lippi dijo que Italia tiene los jugadores que necesita para el Campeonato Europeo de 2008.
"Espero que los clubes den a estos jugadores el descanso que necesitan, incluso durante la temporada", dijo.