ROMA, Italia, jul. 12, 2006.- El director técnico de la selección italiana de fútbol, Marcello Lippi, renunció este miércoles a su cargo, tres días después de haber conducido a los Azzurri a ganar su cuarta Copa del Mundo. Pese a los muchos llamados para que se quedara al frente del equipo, Lippi sugirió hace semanas que iba a renunciar, pues siente que tanto él como su hijo, Davide, recibieron ataques personales debido al escándalo de corrupción que ha manchado al futbol italiano.
"Al terminar una experiencia extraordinaria tanto en lo profesional como en lo humano, que logré disfrutar como dirigente de un grupo excepcional de jugadores... considero que mi papel de guía del equipo nacional italiano ha concluido", señaló Lippi en un comunicado.
Pese a que no es investigado, Lippi fue interrogado por fiscales antes de la Copa del Mundo en torno a una presunta presión que recibió para elegir a algunos jugadores para integrar a la selección italiana.
Por su parte, Davide Lippi es investigado por su trabajo en la agencia de representación de jugadores GEA World.