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A conquistar París
por: EsMas.com/Agencias
Fuente: EFE

Arranca el Campeonato Mundial de Atletismo, última gran competición atlética antes de los Juegos Olímpicos de Atenas. La mexicana Ana Guevara busca una victoria más

Libro Reglas oficiales de atletismo

PARÍS, Francia, ago. 22, 2003.- El atletismo mundial, debilitado por ausencias, lesiones y sospechosas renuncias de algunos grandes, emprenderá este sábado en París la búsqueda de nuevos ídolos entre los dos mil contendientes en los Mundiales, la última gran competición atlética antes de los Juegos Olímpicos de Atenas.

La novena edición de los campeonatos del mundo, con 203 países, se presenta más imprevisible que nunca, rodeada de sospechas en torno al rosario de ausencias que han ido acumulándose en coincidencia con el anunciado rigor francés en la persecución del dopaje.

La IAAF y el Gobierno de Francia alcanzaron, finalmente, un acuerdo en materia de procedimiento y, aprovechando la recomendación de la Agencia Mundial Antidopaje, admitieron el método de detección de eritropoietina mediante la orina, sin necesidad de recurrir al análisis sanguíneo.

La fama de implacable adquirida por el laboratorio de París en la detección de sustancias prohibidas podría haber originado la ausencia de atletas que en su fuero interno no están seguros de la limpieza de su organismo.

El atletismo afronta su segundo año de transición. La retirada de Michael Johnson clausuró una generación de atletas carismáticos como él mismo, Carl Lewis o Sergey Bubka, que llenaban con su sola presencia los campeonatos. Los sucesores, Maurice Greene, Hicham El Guerruj, Haile Gebreselassie, no alcanzan a igualarlos en carisma.

El Guerruj, número uno del medio fondo, se propone lograr en París un doblete inédito en los Mundiales: ganar los títulos de 1500 y 5000 metros, como hizo el legendario finlandés Paavo Nurmi en la capital francesa durante los Juegos Olímpicos de 1924.

Si lo consigue, el marroquí se habrá ganado la consideración de rey de los Mundiales, porque la empresa no es fácil. En 1500 tendrá que vencer al ídolo local, Mehdi Baala, a los kenianos y a los españoles, y en 5000 al etíope Kenenisa Bekele, la estrella emergente del fondo mundial.

Marie José Pérec, campeona olímpica de 200 y 400 metros en Atlanta'96, ha dejado escapar una gran ocasión de erigirse en reina de unos Mundiales. La francesa, convaleciente de una ciática, tuvo que renunciar a su esperado regreso a la pista.

Las finales de 100 metros constituyen un ejemplo de la amplia gama de posibilidades que ofrecen estos Mundiales.

No estará Marion Jones, que en junio dio a luz a su primer hijo con Tim Montgomery, y en su ausencia la campeona estadounidense Kelly White tendrá su gran oportunidad de abandonar el cono de sombra que proyecta Marion Jones, como hizo la ucraniana Zhanna Block en los Mundiales precedentes al batir en el hectómetro a la reina de la velocidad.

El duelo masculino entre Montgomery, plusmarquista mundial de 100 metros, y su predecesor Maurice Greene, campeón de las tres últimas ediciones del Mundial, discurrirá entre las amenazas provenientes de atletas que los han derrotado con asiduidad este año, entre ellos el campeón de Europa, el británico Dwain Chambers.

Los Mundiales presentan otros duelos interesantes. Uno de los más atractivos será el que sostengan en el foso de longitud el cubano Iván Pedroso, en busca de su quinto título consecutivo, y el español Yago Lamela, que acaba de dar un golpe de efecto al saltar 8.53 metros a una semana del torneo.

Para Haile Gebreselassie, París puede ser un buen escenario para la venganza. El etíope no ha olvidado su humillante tercer puesto en la final de 5000 metros de Edmonton y necesita imperiosamente restablecer el orden en un patio, el del fondo, que presenta un incipiente alboroto.

París, que aspira a ser sede de los Juegos Olímpicos de 2012, necesita ofrecer al mundo una muestra de sus capacidades organizativas y, al mismo tiempo, un ejemplo de rigor en la persecución de los tramposos. Las eventuales víctimas habrán tomado medidas para llegar limpios a la capital francesa.

La ola de calor, que ha coincidido con un aumento de 10 mil muertes en Francia con relación al mes de agosto de 2002, según la principal empresa funeraria de Francia, ha remitido apreciablemente. La temperatura, a 40 horas del comienzo de los campeonatos, ronda los 25 grados y no se espera canícula durante la competición.

En lo que se refiere a los latinos, el cubano Iván Pedroso, la mexicana Ana Guevara, el dominicano Félix Sánchez y el ecuatoriano Jefferson Pérez componen un cuarteto de atletas llamados dirimir la contienda por las medallas de oro.

El atletismo latinoamericano vivió durante años pendiente de los éxitos de los cubanos y de la caminata mexicana pero a raíz de los Juegos Olímpicos de Sydney ha diversificado sus esperanzas de victoria con atletas procedentes de países como Ecuador y la República Dominicana.

Pedroso, que ya tiene cinco títulos mundiales de longitud bajo techo, puede igualar en París esa cifra al aire libre. El antillano se perdió la campaña invernal, convaleciente de una operación en el muslo, pero apuntó indicios de franca recuperación en Padua (Italia), donde saltó 8.31, y en los recientes Panamericanos, donde logró su tercera corona con 8.23 metros.

El campeón olímpico volverá a ser el favorito en París, aun cuando las mejores marcas del año pertenezcan a dos estadounidenses, Savante Stringfellow y Miguel Pathe, ambos con 8.46, y a un español, Yago Lamela, con 8.44.

Pedroso y Lamela pueden rescatar del recuerdo sus enconados duelos de 1999, cuando libraron emocionantes pulsos tanto en el Mundial en sala de Maebashi (Japón) como al aire libre en Sevilla. En ambos casos el antillano se alzó con la victoria.

Ana Guevara terminó tercera la final de 400 metros de los Mundiales de Edmonton y a partir de entonces decidió tomar el mando. No conoce la derrota en sus últimas 22 carreras y acaba de ganar el título panamericano en Santo Domingo sin despeinarse.

La mexicana se va quedando sin rivales. La australiana Cathy Freeman, campeona olímpica, se retiró con la amargura de no haber podido recuperar su nivel tras un año sabático, y la francesa Marie José Pérec, doble campeona olímpica en Atlanta'96, se perderá los Mundiales.

Sólo la jamaicana Lorraine Fenton, en posesión de una marca de 49.71 este año y actual subcampeona del mundo, puede plantarle cara en París a la mexicana.

La República Dominicana encontró una mina de oro en Félix Sánchez, un atleta de 26 años que, pudiendo haber formado parte de la selección de los Estados Unidos, donde reside, prefirió representar al país de sus padres.

Desde que ganó el título mundial de 400 metros vallas, el 10 de agosto de 2001 en Edmonton (Canadá), nadie le ha podido vencer en su especialidad. Este año ha sido el único atleta capaz de bajar de 48 segundos (47.80) y cualquier resultado distinto de una victoria suya en París constituiría la sorpresa de los campeonatos.

La especialidad de marcha vuelve a contar con Jefferson Pérez, el hombre que dio a Ecuador su primer título olímpico en Atlanta'96.

Su lista de objetivos a corto plazo contiene tres competiciones: los Panamericanos de Santo Domingo, los Mundiales de París y los Juegos Olímpicos de Atenas. La primera ya queda atrás y se saldó con el triunfo del ecuatoriano. La próxima le reserva en París una feroz batalla con el campeón de Europa y plusmarquista mundial, el español Francisco Fernández, y el mexicano Bernardo Segura, a quien ya venció en la contienda panamericana.

Con estos cuatro campeones, el atletismo latinoamericano se sacude la dependencia cubana que le caracterizó en el último decenio y encuentra motivos para atisbar insospechadas posibilidades en zonas hasta ahora ajenos al rey de los deportes.

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