COMPRAS Libro Así Juego al Golf: Tiger Woods MADRID, España, oct. 26, 2003.- Ricardo González, natural de Corrientes (norte de Argentina), cumplió 34 años el pasado viernes y pidió a Dios un triunfo en el Abierto de Madrid, y el Club de Campo se lo entregó merecidamente tras "cazar" en la última jornada al favorito, el inglés Paul Casey.
González, viniendo desde atrás, ganó por un solo golpe al inglés que había sido líder las tres jornadas precedentes. No hizo falta la mano de Dios, como cuando Maradona marcó frente a Inglaterra en el Mundial de México, para que el golfista argentino sacara a Casey de lo más alto del tablero por un solo tiro.
Simplemente bastó una oración. "En el hoyo 14, miré al cielo y le pedí a Dios que me ayudara", comentó emocionado el golfista argentino, quien pudo estropearlo todo en el último hoyo con un bogey tras caer el bunker.
"Ni me acordé que había llovido. La saque de la arena por intuición, y después usé el putt también de forma intuitiva. Ni veía el hoyo. Menos mal que ni Casey ni O'Hern hicieron birdie en el 18", comentó.
El australiano zurdo Nick O'Hern dejó a milímetros su bola que hubiera consumado ese birdie para forzar el desempate. Casey, igualmente, erró desde 4 metros.
González, con su juego (66 y 65 golpes las dos últimas rondas) y su fe logró su segundo título en el circuito europeo (ganó el Masters de Suiza en 2001), un premio de 233 mil euros y una plaza, con "pellizco" en metálico incluido, para disputar el Volvo Masters en Valderrama la semana próxima.
El torneo, que estuvo cerrado en la figura de Casey durante 63 hoyos, se apretó al máximo con el pinchazo del inglés tras el ecuador de la última ronda y los acelerones del irlandés Padraig Harrington, el australiano Nick O'Hern y el sueco Marten Olander, los tres que junto con Casey compartieron la segunda plaza final.
En esa pelea, que tuvo su punto álgido justo en el momento en el que cayó una tromba de agua sobre el campo, se incrustó también el español Sergio García (67 golpes), quien volvió a traerle suerte la compañía por cuerdas del madridista Ronaldo Nazario da Lima.
García, que comenzó la jornada a 7 golpes de la cabeza, se anotó 7 birdies y un solo bogey que le colocaron en los más alto de la clasificación, a falta de dos hoyos.
Sin embargo, el castellonense falló en lo que normalmente le acompaña: el juego alrededor del tapete. En el par 3 del 17 no agarró green, y su golpe de aproximación avanzó nada más que dos metros. El palo se le coló por debajo.
A ese error le siguió otro más en el hoyo 18, con otro approach directo al bunker. García enterró sus opciones con dos bogeys finales, pero acabó en la sexta plaza como mejor español.
Otros españoles, además de García, se crecieron en la últimas vuelta, como el aficionado Gonzalo Fernández-Castaño (décimo) y José María Olazábal, 67 impactos y duodécimo en la tabla.
Danos tu opinión
(por favor indica a qué nota te refieres).