COMPRAS Libro Cosecha de Campeones CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 10, 2003.- El toro de nombre Talaverano, de la ganadería Teofilo Gómez fue el primer burel de la segunda corrida de la temporada, correspondió a José María Luévano. Al lancearlo con el capote el toro embistió echando la cara hacia arriba, el pitón izquierdo encontró el cuello del torero hiriendolo certeramente.
De inmediato la hemorragia tiño la blanca camisa de Luévano.
Sin mirarse, Jose María terminó su labor con el capote, al llegar a las tablas de inmediato fue revisado y a pesar de que el médico de plaza insistía para que entrara a la enfermería, se negó y se quedó en el ruedo a finiquitar su labor en una muestra de determinación por alcanzar el éxito.
José María Luévano comentó para Televisa Deportes: “Para mi es importante que la gente siga viendo esa misma disposición y esa misma convicción que tengo de convertirme en un torero importante de México”.
Tras matar al toro ingreso a la enfermería de la plaza, donde de manera exclusiva Televisa Deportes obtuvo las imágenes en que el cuerpo medico suturo la herida del torero, quien a pesar de la lesión salió ha matar a su segundo enemigo.
“Yo creo que todos estos percances son parte de y aunque no los tienes presentas sabes que te pueden suceder”, agregó.
Y enfrentó al segundo enemigo, como si nada, las tandas por el derecho calaron en el tendido que lo premio con la salida al tercio.
“La verdad que yo creo que los toreros tenemos que tener un ángel de la guarda muy grande para que nos cuide. Desgraciadamente cuando hay aire no tienes tú control sobre el capote ni la muleta, y fue cuando me pegó el derrote”, añadió José.
Por su parte, Rafael Vázquez Bayod, jefe de servicios médicos de la Plaza México, comentó al respecto: “Este tipo de lesiones son gravísimas, donde le contunda un poco más la laringe con eso puede originar un espasmo o un edema secundario que es muy grave, y que nos obliga de manera inmediata a ponerle un tubo a nivel traqueal”.
“Él estaba respirando tranquilo, no había sangrado muy abundante, no había datos de una contusión laríngea porque esto, de inmediato viene el espasmo laríngeo y de inmediato no puedes respirar.
Lueváno tuvo una contusión poquito lateral en la laringe, afortunadamente no le pegó en la laringe y un desgarro en sedal de la piel, una herida grande, aproximadamente de 8 centímetros.
En el cartel también tomaron parte los capitalinos Ignacio Garibay y Fermín Spinola. Garibay regaló un toro. En su primero sus fallas con el acero impidieron que cortara la primera oreja de la temporada, por lo que sólo saludó desde el tercio. En su segundo se vio obligado a abreviar ya que el público le protestó a su enemigo. En el de regalo nuevamente dejó escapar la oreja por fallar en la suerte suprema y se conformó con una vuelta al ruedo.
Por su parte, Fermín Spinola tuvo mala suerte y pese a cubrir el segundo tercio con alegría, no pudo transmitir emotividad a los tendidos. Para la tercera corrida están programados Uriel Moreno “El Zapata”, Alfredo Gutiérrez y Jerónimo, con astados de Montecristo.
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