CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 10, 2004.- Los Juegos Olímpicos han visto grandes leyendas deportivas, en sus distintas disciplinas, sin embargo, ninguno como Mark Spitz, único en haber conseguido siete medallas de oro en una sola olimpiada. Spitz nació en Modesto, California, el 10 de febrero de 1950 donde creció y aprendió a nadar. Después de numerosos éxitos en competencias escolares sus padres lo inscribieron en el Arden Hills Club, en el Mark siguió recolectando triunfos en la natación hasta formar parte del equipo olímpico de Estados Unidos que competiría en México 1968.
Precedido de una victoria en los Juegos Panamericanos de 1967, Spitz, de 18 años, predijo que ganaría seis preseas doradas en México, sin embargo, la presión, los nervios y algunos problemas con sus propios compañeros de equipo provocaron que sólo consiguiera una medalla de bronce, una de plata y dos de oro, ambas en competencias colectivas.
Cualquiera hubiera estado orgulloso de ganar cuatro medallas en una sola olimpiada pero Mark calificó su actuación como un fracaso.
Luego de esos Juegos Olímpicos decidió inscribirse en la Universidad de Indiana en la carrera de odontólogo, ahí conoció al entrenador Don Counsilman, quien lo ayudó a madurar y valorar el trabajo en equipo. Mark guió a su Universidad a ganar tres competencias nacionales de natación consecutivas y se graduó en 1972.
Ese año, Mark Spitz estaba listo para volver a ir a la máxima justa amateur, los Juegos Olímpicos de Munich 1972, esta vez no hubo predicción alguna, sólo un muchacho de 22 años listo a realizar su mejor esfuerzo. Así el 28 de agosto Spitz se tiró al agua para conquistar la prueba de 200 metros mariposa con un tiempo de dos minutos y siete milésimas, un nuevo récord mundial.
Ese mismo día en la prueba de relevos 4x100 metros en estilo libre, que Estados Unidos ganaría con un tiempo récord de dos minutos y 26.42 segundos, Mark ganó su segunda presea áurea. La tercera fue al día siguiente cuando se lanzó a la piscina y triunfó en los 200 metros estilo libre con otra marca mundial de un minuto y 52.78 segundos.
La fortaleza muscular de Spitz y sus largas piernas (su estatura era de 1.80 metros), que lo llevaban a dar una patada 15 centímetros más profunda que los demás competidores, lo llevaron a conquistar otras tres pruebas.
Los 100 metros mariposa con un tiempo de 54.27 segundos, los relevos 4x200 estilo libre en siete minutos 35.78 segundos y los relevos 4x100 combinados deteniendo los cronómetros en tres minutos 48.16 segundos. Todos ellos fueron récord mundiales.
Con seis medallas en la bolsa, participó en los 100 metros estilo libre, y aunque no era el favorito, se llevó el evento con un tiempo de 51.22 segundos.
Fue entonces cuando nació la leyenda de Mak Spitz, quien participó en siete pruebas de natación y conquistó siete galardones dorados, mientras que de paso imponía siete marcas mundiales, algo que ningún otro hombre o mujer has sido capaz de igualar.