ROMA, Italia, mayo 13, 2004.- La estadounidense Jennifer Capriati derrotó 6-2, 6-2 a la argentina Paola Suárez (12) para clasificarse a los cuartos de final del Abierto de Italia. Suárez se defendió como una leona, pero nada pudo hacer ante la superioridad de Capriati (5), que ha vuelto a jugar su mejor tenis.
La argentina fue la última sobreviviente de la reducida presencia femenina sudamericana en el torneo romano.
Suárez es la que llegó más lejos, a los octavos de final. Antes habían sido eliminadas, en la primera ronda, la argentina Gisela Dulko y la colombiana Fabiola Zuluaga, que se retiró lesionada, mientras que la venezolana María Vento cayó en la segunda.
Desde el inicio se notó la diferencia y Capriati le quebró de inmediato su primer servicio a Suárez, poniéndose adelante con un cómodo 2-0.
Sólo cuando estaban 3-0, Suárez logró mantener con gran dificultad su servicio y pasó a un 3-1.
Al punto siguiente, por primera vez, se puso en ventaja con el servicio en manos de la Capriati, con posibilidad de habérselo quebrado.
Fue el punto más difícil obtenido por Capriati, en que dio la impresión que la argentina había tomado una mayor confianza en su juego.
Con la cuenta 5-2, Capriati logró quebrarle el servicio otra vez a Suárez para notarse el primer set que duró media hora, en el partido jugado en la cancha de la Pallacorda, la segunda en importancia, después del campo central, en el Foro Itálico.
En el segundo, Suárez empezó mejor y mantuvo al menos su servicio, al igual que la Capriati.
Sin embargo, aunque había mejorado su juego, le quebró su segundo servicio y Capriati se encaminó a la victoria.
En otros resultados, la francesa Amelie Mauresmo (2) derrotó 6-3, 6-4 a la española Conchita Martínez, ganadora en cuatro ocasiones del título romano.
En tanto, la local Flavia Pennetta cayó 6-2, 6-2 ante la israelí Anna Smashnova Pistolesi.