FILADELFIA, Estados Unidos, jun 2, 2004.- Don King, el promotor de boxeo de los cabellos hirsutos, se encuentra viajando por todo el país con el presidente del Comité Nacional Republicano, Ed Gillespie, con una gran promoción entre manos: esta se trata de la reelección del presidente George W. Bush. "Sólo en Estados Unidos", como suele decir King. "La gente entiende que George Walker Bush es el hombre con el plan que puede hacer que Estados Unidos sea mejor", dijo King, que vestía el miércoles una corbata con la bandera de Estados Unidos y usaba joyas incrustadas de diamantes ante un grupo de líderes empresariales negros en un centro nocturno ubicado en el corazón de esta ciudad.
El historial de King contrasta notablemente con lo que podría estar buscando Bush como imagen para su reelección, pues fue declarado culpable en 1967 de haber asesinado a golpes a un hombre que le debía dinero y pasó casi cuatro años en la cárcel.
En 1954, King asesinó a un hombre que robaba una casa de apuestas que el ahora promotor operaba, pero fue considerado como legítima defensa.
King ha logrado evadir en las cortes acusaciones de evasión de impuestos y fraude, ha enfrentado muchas demandas de boxeadores y de sus manejadores, ha logrado salir adelante de tres investigaciones ordenadas por jurados de instrucción e incluso de una operación del FBI, y a la vez consolidó su posición como uno de los principales promotores del boxeo del mundo.
Los republicanos ven en King como un instrumento para obtener el esquivo voto de los negros. Bush sólo consiguió el 9% de los votos de los negros en el 2000, la peor actuación desde que el republicano Barry Goldwater sólo consiguió el 6% en 1964.
La portavoz del Comité Nacional Republicano, Tara Wall, quien calificó a King de "patriota", señaló que su partido respalda "a aquellos que nos apoyan. Don King vino en nuestro apoyo y respalda al presidente George Bush. Es algo que eligió hacer por sí mismo y nos alegra tenerlo", agregó.