BLOOMFIELD TOWNSHIP, Estados Unidos, sep. 19, 2004.- En un gran logro, Europa conquistó nuevamente la Copa Ryder al humillar a Estados Unidos en su propia casa. El golpe final el domingo fue algo demasiado familiar en Oakland Hills: con la Copa ya asegurada, Padraig Harrington hizo un putt desde ocho metros para par en el hoyo 18 del último partido, que sólo contó para el libro de récords.
El marcador final: Europa 18 1/2, Estados Unidos 9 1/2. La victoria más abrumadora de los europeos también constituyó el mayor margen de triunfo desde que Europa continental fue agregada al equipo de Gran Bretaña e Irlanda en 1979.
"Van a pasar dos largos años antes de que volvamos a enfrentarnos", dijo el estadounidense Davis Love III.
El inglés Lee Westwood se encargó el domingo de sepultar las últimas esperanzas de los estadounidenses de remontar el marcador en el Oakland Hills al embocar un putt desde un metro en el último hoyo de su duelo con Kenny Perry.
El español Sergio García y el escocés Colin Montgomerie consiguieron los otros dos puntos que necesitaba los europeos para reeditar su condición de monarcas de la Copa Ryder por cuarta ocasión en las últimas cinco ediciones.
García estuvo sensacional al meter tres birdies seguidos en su victoria sobre Phil Mickelson, una victoria que fue como un cubetazo de agua fría para las ilusiones de Estados Unidos.
La consagración europea no dejó lugar a dudas sobre quienes marcan la pauta del golf en cuanto a equipos. Los europeos no sólo ganan, sino que lo hacen por márgenes abrumadores.
"Obviamente, nuestros resultados lo indican", dijo Darren Clarke. "Vinimos aquí con el corazón grande, lleno de esperanzas y expectativas".
A su vez, Montgomerie indicó que su equipo "no llegó como favorito. Es asombroso lo bien que nos va. No sé cómo es que sucede".
Para Estados Unidos, fue otro fiasco en matches que antes dominaban a placer. Sus golfistas podrán presumir de una clasificación más alta y más títulos grandes que los europeos, pero cuando se trata de la Copa Ryder está claro quién manda.
"Los europeos son increíbles", dijo el capitán estadounidense, Hal Sutton. "Jugaron ferozmente. Hay muchos jugadores excelentes en Estados Unidos, pero fuimos superados esta semana".
Fue la tercera vez que Europa gana en territorio de Estados Unidos, sin dar espacio a una remontada como la que ocurrió hace cinco años en Brookline, Massachusetts, cuando en el último día los norteamericanos se recuperaron tras ir perdiendo 10-6.
Del lado positivo, Tiger Woods cumplió con su parte, ya que fue el único que no perdió un solo hoyo rumbo a una fácil victoria sobre el inglés Paul Casey.
Por un momento dio la impresión que Estados Unidos podría remontar al adelantarse en los cinco primeros matches. Pero Europa no tardó en replicar, teniendo al inspirado García como su baluarte.
En otros matches del día, Davis Love y Darren Clarke igualaron; Jim Furyk venció a David Howell 6 y 4; Thomas Levet le ganó a Fred Funk uno arriba y Ian Poulter derrotó a Chris Riley 3 y 2; Paul McGinley se impuso a Stewart Cink 3 y 2; y Padraig Harrington.