CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 22, 2004.- En conferencia celebrada en las instalaciones del Consejo Ciudadano Tlalpense, el ex andarín Carlos Mercenario presentó su renuncia como director de la Comisión Nacional de Marcha. Mercenario, al dar a conocer las causas de su dimisión al puesto, señaló que uno de los factores que influyeron fue el hecho de que hacía varios meses no había cobrado su sueldo, además de que adujo interferencias de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en su labor.
El ganador de la medalla de plata en la prueba de marcha de 20 kilómetros en los Juegos Olímpicos Barcelona 92 apuntó que "este cargo no era algo que yo hubiera solicitado, a mí me invitó la dirigencia de la FMA y yo llegué con ánimo de colaborar.
Dijo que se iba triste de este trabajo porque no pudo ayudar a para que cambiaran las cosas, además de que se mostró preocupado por lo que pudiera pasar con esta especialidad deportiva en los Juegos Olímpicos Beijing 2008.
Acotó que "hay que darle la vuelta a la hoja, y pensar en aquellos atletas que irán a la magna justa deportiva y que definitivamente no corresponderán a tu administración, es necesario llevar a cabo una labor de siembre en el deporte nacional".
Asimismo, Mercenario adujo que sufrió hostigamiento y presiones de índole psicológica por parte de algunos dirigentes de la Conade, quienes en ocasiones le indicaron las directrices que debía tomar la marcha en México.
Finalmente, el ex marchista recalcó que "el hecho de que una institución o una dependencia sea la que entregue los recursos para el deporte le da pauta a que cuestione cómo se usará, pero jamás a que dicho organismo sea el que diga cómo deben hacerse las cosas".