INDIANÁPOLIS, Estados Unidos, nov. 15, 2004.- No depender de ningún fabricante de motores y permitir el desarrollo de la Serie Champ Car, fue una de las razones que impulsaron al australiano Kevin Kalkhoven a adquirir Cosworth. El nuevo dueño de la empresa ensambladora de plantas de poder declaró que ahora podrá controlar el desarrollo de todas las series de carreras que forman parte de Open Wheels Racing Series, propiedad de Kalkhoven, Gerald Forsythe y Paul Gentilozzi.
Esta empresa tiene el control de la Champ Car World Series, la Fórmula Toyota Atlantic y la Trans-Am Road Racing Series, estas dos últimas series de apoyo de la primera, que tiene sus oficinas en esta ciudad.
Kevin Kalkhoven explicó que ahora tendrán el control del diseño del motor así como de los desarrollos tecnológicos que se aplicarán al mismo, lo cual será vital para el desarrollo de la Serie Champ Car.
Añadió que para 2005 continuarán utilizando los motores Cosworth XFEs turbocargados, que desarrollan 750 caballos de fuerza gracias a sus ocho cilindros en configuración en V (V8).
Sobre la posibilidad de que nuevos proveedores de motores incursionaran a la Serie Champ Car, Kevin Kalkhoven declaró que siempre está abierta esa puerta.
Uno de los problemas que debilitó la Champ Car fue la salida masiva de los fabricantes de motores Honda, Toyota y Mercedes Benz.
El primero en abandonar el campeonato estadounidense fue la alemana Mercedes Benz a finales de 2000, mientras Toyota y Honda aguantaron hasta la conclusión de la campaña 2002 y, a partir de 2003, Cosworth surtió a todos los vehículos de la Champ Car, convirtiéndose en el único proveedor hasta la fecha.