SAINT AUGUSTINE, Estados Unidos, nov. 15, 2004.- Charlie Sifford entró este lunes a los anales de la historia del golf, al convertirse en el primer negro en ingresar al Salón de la Fama del Golf Mundial. Sin poder disimular la sonrisa, Sifford levantó su trofeo de cristal ante una multitud reunida en Saint Augustine, Florida.
Unos momentos después, miró a Arnold Palmer, Gary Player, Jack Nicklaus y otros miembros del salón, quienes celebraron su ingreso histórico.
Sifford, el nuevo miembro, inclinó después la cabeza y dio un golpe ligero al atril en el estrado, mientras se secaba las lágrimas.
"Esto me hace sentir como un golfista profesional valioso", dijo Sifford.
El jugador ocupó su lugar entre las grandes figuras del golf, al convertirse en el primer negro que es elevado al Salón de la Fama.
Otros golfistas que ingresaron el lunes al salón que reúne a los mejores fueron la canadiense Marlene Stewart, una jugadora amateur; el astro japonés Isao Aoki, y el ex campeón del Abierto Estadounidense, Tom Kite.
Pero Sifford destacó por su historial. Tuvo que sobreponerse a las amenazas derivadas de una cláusula que admitía sólo a blancos en la PGA --la cual fue rescindida en 1961--, como el primer negro en el tour.
En el Abierto de Phoenix, alguien dejó excrementos dentro del trofeo, y algunos aficionados patearon la bola con la que jugaba Sifford. Mediante llamadas telefónicas a medianoche, otros le advertían a Sifford que no debía presentarse en el campo de golf.
Sifford no hizo caso, y siempre buscó jugar. Ganó dos veces en la gira de la PGA y se apoderó después del Campeonato de la PGA de 1975 para veteranos.
"Hoy honramos a un hombre, no sólo por sus logros en el campo, sino por su trayectoria en la vida", dijo Player al presentar a Sifford, de 82 años. "La persistencia es un ingrediente esencial para el éxito".