PARÍS, Francia, dic. 7, 2004.- La escudería Ferrari, la única que no aceptó el proyecto de reforma de los entrenamientos destinado a reducir los gastos de la Fórmula Uno, hizo sus propias proposiciones, que pasan por limitar los entrenamientos a 15 mil kilómetros por equipo. "Con ello se buscará desarrollar el coche con la obligación de hacerlo en un único circuito. Habrá libertad total para programar los entrenamientos, en función de las necesidades de cada equipo, en un periodo que iría del primer al último Gran Premio", aseguró el director de la escudería Ferrari, Jean Todt.
El estratega francés fue el único de los diez que el pasado 23 de octubre en Sao Paulo rechazó firmar el acuerdo alcanzado por el resto de los equipos.
"Esa propuesta no sería efectiva y no desembocaría en un descenso real de los costos, además de impedir a los equipos trabajar en buenas condiciones", afirmó Todt.
Según el jefe de Ferrari, la propuesta firmada en Sao Paulo limitaba los entrenamientos a 24 días con dos coches en pista, lo que supondría unos 400 kilómetros por coche y día y a un total de 19 mil 600 kilómetros.
En el caso de que su propuesta no sea aceptada, Todt aseguró que la ‘scuderia’ sería "libre de hacer los entrenamientos cuando y donde quiera", aunque se mostró partidario de "trabajar por una reducción de los costos que afectan a todos".
El rechazo de Ferrari al acuerdo general podría provocar la desaparición de dos de las carreras mas antiguas del calendario, los Grandes Premios de Gran Bretaña y Francia, ya que el resto de los equipos no está dispuesto a participar en las 19 carreras programadas hasta el momento, por razones presupuestarias.
La propuesta de los equipos firmada en Sao Paulo es realizar entrenamientos libres durante el invierno hasta que comience la temporada y una vez iniciada la misma solo diez días, más cuatro horas los viernes de Gran Premio.