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MELBOURNE, Australia, ene. 28, 2005.- Lleyton Hewitt desplegó este viernes toda su capacidad histriónica ante Andy Roddick pero le ganó en buena ley y avanzó a la final del abierto australiano de tenis. El australiano, que parece aliado de la controversia, volvió a exhibir sus gestos agresivos y puños al aire en su victoria sobre el estadounidense por 3-6, 7-6 (3), 7-6 (4), 6-1.
Hewitt, que enfureció a tres adversarios con sus gritos extemporáneos para darse ánimos --entre ellos el argentino Juan Ignacio Chela-- esta vez rivalizó con un espectador para disgustar a Roddick, quien se quejó de un desaforado que gritaba cuando estaba por hacer un saque.
Hewitt busca ser el primer varón australiano en ganar el abierto de su país desde que lo hizo Mark Edmondson en 1976. Luego Pat Cash perdió las finales en 1987 y 1988. En la final el domingo enfrentará al ruso Marat Safin, quien en la víspera venció al primer cabeza de serie, el suizo Roger Federer, en emotivo partido a cinco sets con resultado de 5-7, 6-4, 5-7, 7-6 (6), 9-7.
El sábado se disputará la final femenina entre la favorita Lindsay Davenport y la séptima cabeza de serie Serena Williams, ambas de Estados Unidos.
Hewitt ganó en Wimbledon en el 2002 y el abierto estadounidense en el 2001. Safin conquistó el abierto de Estados Unidos en el 2000 y en Melbourne perdió dos finales, incluyendo el año pasado ante Federer.
"Siempre dije que haría todo lo posible por poder jugar en la primera final nocturna aquí en la historia, y tengo mi oportunidad", dijo Hewitt. "Es sorprendente. Me cuesta un poco creerlo por el momento. Me encanta este sitio".
Pero sabe que le queda un hueso duro de roer.
"Evidentemente Marat le ha ganado al mejor jugador de ahora", admitió Hewitt. "Está jugando extremadamente bien. Voy a tener que elevar mi nivel nuevamente y ver qué sucede".
Roddick dijo que los desempates en el segundo y tercer sets fueron decisivos.
"Habitualmente soy muy seguro en ellos", dijo el estadounidense. "Cualquiera de los dos me habría dado una clara ventaja. Estoy disgustado. Cedí un poco más de lo que habría querido".
En el tercer set, Roddick se quejó al árbitro Andreas Egli por un espectador que le gritaba durante su saque.
Cuando Egli le dijo que no podía controlar a todo el público, Roddick le respondió: "¿Me dice usted que alguien puede estar gritándome durante cada uno de mis saques y usted no puede hacer nada?"
Roddick aprovechó un intervalo para cambiarse la ropa, y dijo que uno de los encargados del torneo lo reprendió por demorarse.
"Le pregunté si me podía atar una zapatilla y yo me ataba la otra para ganar tiempo", dijo el estadounidense. "No me hizo mucha gracia".
Cuando Hewitt anotó el punto decisivo en el quinto set, besó el piso y remató una pelota al cielo ante el rugido de aprobación del público.
En la final de dobles mujeres, la rusa Svetlana Kuznetsova, campeona del abierto estadounidense, y la australiana Alicia Molik vencieron a las estadounidenses Davenport y Corina Morariu 6-3, 6-4.
Davenport y Morariu habían perdido con las hermanas Serena y Venus Williams en la final de dobles del 2001. Entre una y otra final, Morariu debió someterse a una quimioterapia por leucemia y tuvo dos operaciones en el hombro.