BARCELONA, España, mar. 25, 2005.- Estados Unidos no tiene presencia en el automovilismo de Fórmula Uno, pero Scott Speed está decidido a cambiar esa situación. Speed --cuyo apellido convenientemente significa "velocidad"-- hizo pruebas con el equipo Red Bull esta semana y registró los mejores tiempos de todos los competidores, lo que aumenta sus probabilidades de debutar en el deporte.
El estadounidense fue más veloz que Nick Heidfeld y Antonio Pizzona, de Williams, y que Neel Jani de Red Bull en pruebas el jueves. Sólo Red Bull y Williams decidieron probar sus modelos en Barcelona esta semana.
"Es decididamente el auto más poderoso que he conducido jamás", dijo Speed. "Esta prueba salió de lo más bien, sin inconvenientes. El poder de freno me impresionó particularmente".
"Realmente disfruté y fue una experiencia muy productiva, ya que las 68 vueltas que hice me han completado los requisitos para una superlicencia y además he conocido una pista en la que correré más adelante en el año", agregó. "Me sentí bien al final de la prueba".
La superlicencia permite a Speed competir en la Fórmula Uno.
"Ambos pilotos hicieron un buen trabajo, sin cometer errores", dijo el director deportivo de Red Bull, Christian Horner. "Dado que Scott nunca había manejado antes un automóvil de Fórmula Uno, hizo un sólido esfuerzo por acostumbrarse al poderío extra".
Speed y Jani competirán este año en la Serie GP2, que reemplaza a la Fórmula 3000.
Speed, de 22 años, de Manteca, California, corrió en karting y, luego de ganar la Búsqueda del Piloto Estadounidense que efectuó Red Bull, pasó a ganar la Eurocopa y la Fórmula Renault Alemana el año pasado.
También se probó con el equipo Red Bul Cheever de IRL en el 2004.
Speed o Jani podrían ser convocados por Red Bull como tercer piloto, si el equipo da a Vitantonio Liuzzi una oportunidad de correr en lugar de Christian Klein.
El último estadounidense que corrió un Gran Premio fue Michael Andretti en 1993, que integró durante una temporada el equipo McLaren junto al brasileño Ayrton Senna.
Su mejor figuración fue un tercer puesto en el Gran Premio Italiano.