SAKHIR, Bahrein, abr. 3, 2005.- El español Fernando Alonso se adjudicó inapelablemente el domingo el Gran Premio de Bahrein, su segunda victoria sucesiva en lo que va del mundial de Fórmula Uno y en el que Michael Schumacher se llevó otro fiasco. Alonso ganó casi de punta a punta tras llevarse la pole position. Esta es su tercera victoria en la F1, ya que se había consagrado en Malasia hace dos semanas y en Hungría en el 2003.
El español encabeza la clasificación de pilotos con 26 puntos, mientras que su escudería Renault ha barrido con la tres válidas disputadas en el mundial. El italiano Giancarlo Fisichella se anotó la victoria en Australia.
Jarno Trulli, con un Toyota, quedó segundo, a 13,4 segundos de Alonso. El McLaren del finlandés Kimi Raikkonen entró tercero, a 32 segundos.
La entrada en escena del F2005 no levantó los bonos de Ferrari y Schumacher abandonó apenas en la duodécima vuelta tras empezado pegado a Alonso en la largada.
Tras pisarle los talones al español, inclusive a un segundo después de 11 vueltas, el alemán Schumacher se salió en una curva y después ingresó en los pits, al parecer por un problema hidráulico causado por escombros en la pista.
Fernando Alonso, Jarno Trulli y Kimi Raikkonen no celebraron con el tradicional baño de champaña en el podio del Gran Premio de Bahrein, en señal de respeto por la muerte del papa Juan Pablo II.
En Bahrein, la bebida no tiene contenido alcohólico y es de carbonato con una combinación de agua rosada y una frutilla local.
En respeto a la cultura y tradiciones del sultanato de Bahrein y el mundo árabe, la bebida se asemeja a la champaña pero no se acerca en lo mínimo al sabor.