CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 6, 2005.- Rodolfo Lavín no se siente decepcionado, traicionado o algo por el estilo, aunque sí un poco triste porque el Forsythe Racing lo echó del equipo de la noche a la mañana, sin respetar las elementales formas que dicta la cortesía. Una noche antes de que la noticia estallara en los medios y a 10 días del inicio de la temporada, el piloto potosino habló con un asistente de Gerald Forsythe, quien nunca le dijo que horas después la escudería anunciaría a su nueva contratación: Mario Domínguez.
Lavín todavía fue convocado para asistir al ‘spring training’ en Sebring, Florida, realizado hace un par de semanas, y ahí ya se daba por hecho que las negociaciones entre Corona, su principal patrocinador, y Forsythe llegarían, tarde o temprano, a buen puerto.
Para sorpresa de todos, Forsythe estaba en pláticas con Mario Domínguez, ex del HVM, y ni siquiera le dio la cara a Rodolfo y a Corona, que fueron un considerable apoyo la temporada pasada, cuando la Champ Car estuvo a punto de extinguirse.
"Fue una noticia sorpresiva. Me enteré por los medios, en periódicos, internet, radio, porque el equipo nunca me dijo nada. Hablé con ellos hasta el final y nunca me avisaron", explicó Lavín, vía telefónica desde su residencia en San Luis Potosí.
"Forsythe pedía más dinero que al principio. Corona hizo su ofrecimiento y todavía fui al testing. Creímos que iban a aceptar porque nunca hubo un ‘no' oficial por parte de ellos. Ya daba por hecho que seguiría ahí y de un día para otro resulta que firmaron a Mario Domínguez", apuntó.
Después de la noticia bomba, Rodolfo trató de contactar al dueño del equipo, sin éxito. "Ni siquiera me echó un telefonazo, mejor me enteré por los periódicos".
A manera de consolación, el equipo propuso al potosino irse al HVM o al modesto Dale Coyne, pero Corona no aceptó, porque consideró que no tenía caso emigrar a otra escudería donde no podrían ser protagonistas.
"Si nos hubieran avisado hace un par de meses, habría tenido tiempo de buscar otra cosa, pero todo lo bueno ya está ocupado. La IRL, Nascar, la GP2 ya empezaron. Se esperaron hasta el último segundo cuando faltaban 10 días para empezar la temporada de Champ Car", señaló.
Resaltó que, seguramente, Forsythe comenzó a negociar con Domínguez semanas antes, "es algo que ya tenía cola, no fue de la noche a la mañana. La verdad me siento triste, yo fui muy honesto con ellos. Lo mejor hubiera sido que me avisaran desde el principio".
De cualquier forma, expresó su "infinito agradecimiento" hacia la cervecera mexicana, que tanto ha apoyado su carrera. De hecho, no descartó que aquí a la segunda fecha en Monterrey pudiera encontrar acomodo en algún equipo competitivo.
Lavín se encuentra en la capital potosina, aunque "es miércoles, debería estar en Long Beach", donde este fin de semana arranca la campaña 2005 de la Champ Car.