MUNICH, Alemania, abr. 30, 2005.- Como si estuviese dictando cátedra y con la facilidad de una práctica, el argentino David Nalbandian apabulló este sábado al finlandés Jarkko Nieminen para avanzar a la final del torneo BMW de tenis. Nalbandian, primer cabeza de serie, venció 6-3, 6-0 en apenas 58 minutos.
Su rival el domingo por el título será el rumano Andrei Pavel, quinto preclasificado, que le ganó al cuarto, el alemán Tommy Haas, por 6-4, 6-7 (2), 6-4.
Nalbandian venía de eliminar a su compatriota Juan Mónaco por 6-0, 6-4 en otra demostración de poderío.
El certamen se juega en canchas de polvo de ladrillo.
Mientras Nalbandian apenas transpiró, Pavel necesitó tres horas y una raqueta rota para deshacerse de su empeñoso rival.
El rumano llegó a su primera final en dos años.
Haas se salvó de tres puntos decisivos y atacó una y otra vez, mientras los 5 mil 900 espectadores estaban en vilo.
En desventaja de 4-2 en el set final, Haas golpeó su raqueta contra un signo de metal de la ATP y la rompió. Eso automáticamente le costó el punto y el game.
"Si ese signo de la ATP no hubiera estado allí, mi raqueta no se habría roto", se lamentó Haas. "Es muy duro aceptar que me voy de la cancha como perdedor".