ROMA, Italia, mayo 2, 2005.- Los estadounidenses Andy Roddick y Andre Agassi cumplieron con su papel de favoritos y se clasificaron para la segunda ronda del Masters Series de Roma, donde también estará un joven francés Richard Gasquet que impresionó y varios integrantes de una armada española que lució. La primera jornada del torneo de Roma, disputada bajo un fuerte calor, ha traído consigo, al menos de momento, un sólo adiós de uno de los cabezas de serie: el ruso Nikolay Davudenko, que cayó ante el joven madrileño Fernando Verdasco, por 6-3 y 7-5.
Y también ha servido para extraer interesantes consecuencias, entre ellas que, por lo visto este lunes, Roddick está más a gusto sobre esta veloz tierra batida de Roma que su compatriota Agassi, si bien este último prácticamente se estrenaba este año sobre dicha superficie.
Y es que el estreno de Roddick como número uno del torneo romano -ante las bajas del suizo Roger Federer y del australiano Lleyton Hewitt- dejó buenas sensaciones, pues dio la impresión de no forzar pese a lo cual dominó sin grandes sobresaltos al británico Greg Rusedski, por 6-4 y 6-2.
Roddick, que ya había derrotado a Rusedski en cuatro de los cinco precedentes enfrentamientos (los cuatro últimos), sólo concedió un cierto equilibrio al rival en el primer set. Se limitó a forzar con su saque (no cedió bola alguna de ruptura), se dejó ir en los primeros juegos servidos por el británico y, cuando consideró oportuno (noveno), le rompió el servicio y encauzó la manga.
El segundo set fue casi un paseo para Roddick, que se situó con un contundente 4-0. Le bastó dar mayor profundidad a sus golpes para elevar el número de errores de Rusedski, que al menos en el segundo juego había desaprovechado la que sería su única bola de rotura del servicio rival.
Luego, Roddick concluyó el set ganando los dos juegos con servicio, para cerrar con un claro 6-2. Y ahora le tocará en segunda ronda un rival aparentemente más complicado: el español Albert Costa, que ganó el duelo hispano de la jornada al imponerse a Albert Montañés, por un doble 6-4.
Albert Costa, finalista de Roma en 1998, donde no pudo luchar por el título debido a una lesión, disputó un duro encuentro, que decidió merced a su mayor veterania y saber estar. Pero, pese a dominar le costó cerrar los puntos y ello dio algo de vida al animoso Montañés, procedente de la fase previa.
Agassi no jugó bien, le costó doblegar al italiano Alessio Di Mauro, número 98 del mundo y que entró en el cuadro por una de las invitaciones (todas para italianos).
El estadounidense se impuso por 7-5 y 6-2, evidenciando sus dificultades para adaptarse a su estreno sobre la tierra batida en una primera manga donde estuvo cerca de perder su servicio en el octavo juego (cedió cuatro bolas de ruptura). Le salvó, en ese instante, la potencia de su saque.
Y, a partir de ahí, su juego subió, aunque siguió concediendo demasiados peloteos largos desde el fondo de la pista a Di Mauro. En la segunda manga mejoró y, asimismo, bajaron las fuerzas físicas del italiano. Ello le dio la manga con una mayor rapidez y tranquilidad.
Pero Agassi deberá mejorar, pues en segunda ronda le espera un joven Gasquet, semifinalista en Montecarlo, que procedía de la calificación, y que impresionó al barrer de la pista en apenas una hora al tailandés Paradom Srichaphan, por 6-0 y 6-2.
Gasquet, en un visto y no visto, endosó diez juegos consecutivos al tailandés, que estrenó su marcador en el quinto juego del segundo set.
Cumplió Tim Henman (GRB, 4) ante el brasileño Gustavo Kuerten, al que ganó por un doble 6-3. El suramericano sigue muy lejos de ser el jugador que, entre otros (Roland Garros, por ejemplo) ganó en Roma en 1999 y fue finalista en otras dos ocasiones, pero es lógico tras su doble operación en la cadera.
La armada española inició con buen pie su participación en Roma. A los ya indicados triunfos de Verdasco (primera victoria de su carrera sobre Davydenko) y de Albert Costa, se unió la magnífica de Nicolás Almagro, que llegaba de la previa, sobre el también ruso Igor Andreev, por 3-6, 6-4 y 6-1.
Almagro, con solidez desde el fondo, desquició a Andreev, que se veía ganador tras hacerse con la primera manga e iniciar en ventaja en los dos siguientes sets. Pero el español le sacó de la pista.
La jornada negra brasileña la completó la derrota de Ricardo Mello ante el eslovaco Dominik Hrbaty, que se impuso por 6-4 y 6-3.
En cambio, brilló el único representante argentino de la jornada: Juan Monaco, también procedente de la fase previa y que derrotó al sueco Robin Soderling con holgura, por 6-3 y 6-2.
También ganaron el rumano Victor Hanescu, el francés Sebastien Grosjean y el suizo Stanislas Wawrinka.