BERLÍN, Alemania, mayo 26, 2005.- El piloto alemán Michael Schumacher (Ferrari), campeón mundial de Fórmula Uno, afronta el Gran Premio de Europa con la esperanza de que cambie su suerte en un circuito muy querido para él, muy cercano a su casa. Séptimo en Mónaco, Schumacher perseguirá en casa su primera victoria de la temporada. "Un cambio de suerte. Esas son mis expectativas para Nurburgring. Últimamente no me ha favorecido mucho. Tal vez cambie ahora", declaró el piloto alemán en el sitio de internet de Ferrari.
Con respecto al nuevo sistema de calificación aprobado esta semana por la FIA. “El nuevo sistema debería ser favorable para nosotros porque es sabido que la calificación era nuestro principal problema. Ahora no tendremos tantos problemas para decidir la cantidad de combustible que cargamos", explicó.
Schumacher considera que en carrera sus problemas desaparecen. "En Mónaco pudimos comprobar que somos competitivos durante la carrera. Cuando salí a la pista con el depósito lleno detrás de Kimi (Raikkonen, vencedor en Mónaco), fui capaz de estar con él y eso demuestra que estamos a tope en plena carrera. Sigo siendo optimista".
"La carrera en Nurburgring es siempre grata para mí. El circuito está muy cerca de Kerpen, de donde yo soy, y por eso estoy más motivado que nunca. Contra lo que se pueda pensar, no supone mayor presión para mí", aseguró Michael Schumacher.