PARIS, Francia, mayo 29, 2005.- Un Carlos Moyá disminuido por una lesión en el hombro derecho opuso escasa resistencia a Roger Federer y el número uno del mundo avanzó a los cuartos de final de Roland Garros apenas por segunda vez en su carrera. En procura del único Grand Slam que le falta, el suizo Federer dio cuenta del campeón de la edición de 1998 por 6-1, 6-4, 6-3 en 1 horas y 42 minutos.
La vez anterior que Federer había accedido a la ronda de los ocho mejores fue en el 2001 y su rival de turno será el rumano Victor Hanescu, autor de la sorpresa de la jornada al eliminar al argentino David Nalbandian, décimo cabeza de serie y semifinalista el año pasado.
Hanescu ganó con parciales 6-3, 4-6, 5-7, 6-1, 6-2 y con Nalbandian sumó su tercera víctima sudamericana en lo que va del torneo parisino. Antes había vencido al también argentino Juan Ignacio Chela y al peruano Luis Horna.
"Me sorprendió porque no le conocía y la verdad jugó muy bien", declaró Nalbandian. "Llevó el encuentro hasta el límite y clavó muchas bolas en las esquinas. Ante un rival así, ganar es muy complicado".
No se pudo completar el duelo de octavos entre el español Rafael Nadal (4) y el francés Sebastien Grosjean (23) a causa de la lluvia. Nadal iba ganando 6-4, 3-6, 3-0.
Tampoco se pudo iniciar el choque entre el argentino y campeón vigente Gastón Gaudio y el español David Ferrer por el pase a los cuartos de final.
El argentino Guillermo Cañas (9) y el alemán Nicolas Kiefer (28) dejaron la mesa servida para un encuentro de octavos de final tras completar a primera hora sus duelos de la tercera rueda y que fueron suspendidos por falta de luz natural.
Cañas levantó dos bolas de partido y derrotó al francés Paul-Henri Mathieu 6-3, 7-6 (4), 2-6, 6-7 (5), 8-6, un partido que tomó 5 horas y 3 minutos.
"Tuve un poco de suerte de poder ganarle después de estar con dos match points abajo, pero a veces hay que tenerla para seguir adelante", manifestó Cañas.