INDIANÁPOLIS, Estados Unidos, mayo 29, 2005.-La paciencia y su buena racha en la IRL 2005 rindieron frutos al inglés Dan Wheldon, quien se quedó con el triunfo en la edición 89 de las 500 Millas de Indianápolis, que concluyeron bajo bandera amarilla. Como nunca en la historia, una mujer, Danica Patrick, fue la gran animadora de la Indy 500, al pelear rueda a rueda el triunfo con Wheldon, aunque en las últimas cuatro vueltas, perdió gas y cayó hasta la cuarta posición.
La chica del Rahal-Letterman, de sólo 23 años de edad, largó en la cuarta plaza y se convirtió en la primera en liderar una vuelta en el Indianápolis Motor Speedway. Al final, con su cuarto sitio, mejoró el noveno de Janet Guthrie en 1978.
El mexicano Adrián Fernández tuvo una tarde bastante insípida en su cuarta participación en las 500 Millas. En un coche de corto alcance, empezó a perder terreno tan pronto como arrancó la mítica carrera y, al final, se ubicó en 14, el mismo donde largó.
El litro de leche y el trofeo Borg-Warner fue para Dan Wheldon, tercer británico en imponerse en Indianápolis. El piloto del Andretti Green completó las 250 vueltas al óvalo de 2.5 millas en 3:12.195 horas, a una velocidad promedio de 157.603 millas por hora, luego de arrancar en décimo sexto.
El dominio de Dan Wheldon no fue producto más que de su buena temporada en la Indy Racing League (IRL), donde, con la de este domingo, lleva cuatro victorias en cinco fechas.
El portugués Vítor Meira, pupilo de Bobby Rahal, llegó en la segunda posición, el estadounidense Bryan Herta se quedó con la tercera plaza, Danica Patrick fue cuarta y Buddy Lazier, también sin hacer mucho ruido, arribó en quinto.
La dupla del Newman-Haas, equipo de la Champ Car, no tuvo mucha suerte. El brasileño Bruno Junqueira terminó con el coche destrozado en el muro, tras una torpeza más de A.J. Foyt IV, y el francés Sebastien Bourdais también sufrió un contacto hacia el final cuando iba quinto y terminó en décimo segundo.
Tanto el ganador de la "pole", el brasileño Tony Kanann, con Sam Hornisch Jr., fueron los principales animadores durante la primera mitad de la carrera, aunque ambos quedaron lejos del podio. El estadounidense terminó en el muro y el piloto del Andretti Green quedó octavo.
A su vez, Adrián Fernández siempre estuvo alejado de los principales protagonistas. Desde el principio mostró inconsistencia en un Panoz-Honda del Mo Nunn-Fernández Racing y empezó a desplomarse irremediablemente.
El dramatismo y espectacularidad en el mítico óvalo de Indianápolis lo aportó, sin duda, Danica Patrick, porque fue de los pocos pilotos que se mantuvieron en el grupo de los líderes durante toda la carrera.
La chica que Rahal descubrió tuvo un serio problema en una entrada a fosos en el giro 77, donde cayó desde el cuarto peldaño hasta el 16, y en la 154 cometió su único error de la tarde, al patinarse con llantas frías cuando se corría bajo preventiva.
Cuando muchos la daban por muerta, Patrick saltó a la cima en el giro 170, cuando los líderes entraron a fosos y, desde entonces, comenzó un cerrado duelo con quien se le pusiera enfrente, sin que le temblaran las manos al volante.
Pero Danica no contaba con el letal empuje de Wheldon, con quien intercambió el liderato durante las últimas 15 vueltas. De hecho, a nueve giros del final, Patrick sometió al inglés en una rearrancada y parecía que se encaminaba hacia una histórica victoria.
Pese al alarido en el óvalo de Indianápolis, la chica Rahal ya no tenía auto ni combustible para resistir los embates de Wheldon, quien a siete vueltas del final se adueñó de la punta. Patrick empezó a perder fuerza y también cedió posiciones ante su coequipero Meira y Bryan Herta.
Y a dos giros de la bandera a cuadros, Bourdais, quien venía sólido en quinto, se metió en problemas y provocó la última preventiva, bajo las cuales se corrieron las últimas cinco millas para completar las 500 y concretar el triunfo de Wheldon.
En total, se registraron ocho banderas preventivas y sólo 16 autos de los 33 que arrancaron terminaron en activo. El giro más rápido fue de Tony Kanaan a 228.112 millas (367.032 kilómetros por hora).