MONTERREY, México, jun. 10, 2005.- La tricampeona olímpica Marion Jones dijo el viernes que los Juegos Olímpicos de Pekín en el 2008 serán los últimos en los que podrá demostrar su capacidad como atleta. “Me he puesto como meta el 2008", dijo Jones en una conferencia de prensa."Me encantaría ir a Pekín y competir, y que esa sea mi última gran competición".
La atleta aprovechó también para denunciar los esfuerzos que hicieron ciertas federaciones para impedir que compitiera en el Viejo Continente. La atleta se vio vinculada con una investigación de dopaje, aunque nunca se le abrió expediente ni tampoco ha dado positivo en las pruebas que se le han realizado.
"Es totalmente ridículo que una atleta, que nunca ha sido acusada de nada, y no ha hecho nada malo" pueda ser víctima de un boicot, dijo Jones, que competirá el sábado en la justa de Galatletica, en esa ciudad al norte de México.
El viernes, la velocista estadounidense dijo que su novio Tim Montgomery tuvo una "semana larga" debido a una audiencia antidopaje en California, pero ella no habló sobre alegatos en su contra.
La velocista contestó a una serie de preguntas, pero no habló sobre los alegatos de dopaje en su contra -- basados en transcripciones de un jurado investigador que fueron filtradas al diario San Francisco Chronicle.
Montgomery, quien en 2002 estableció la marca mundial de 100 metros, nunca ha dado positivo a exámenes de substancias prohibidas. Empero, la Agencia Antidopaje de Estados Unidos busca prohibir su participación en atletismo de por vida, de acuerdo con documentos obtenidos por el Senado el año pasado.