PARÍS, Francia, jun. 21, 2005.- La Federación Internacional de Automovilismo acusó a las siete escuderías que emplean neumáticos Michelín de dañar la imagen del deporte por haber boicoteado el Gran Premio de Estados Unidos argumentando razones de seguridad. La FIA, que convocó a los siete equipos a una audiencia el 29 de junio en París, acusó a cada escudería de haber violado el artículo 151c del Código Deportivo Internacional.
El organismo difundió este martes copias de cartas que envió a Renault, McLaren-Mercedes, Toyota, Williams-BMW, BAR-Honda, Sauber y Red Bull, donde les indica los cargos que enfrentan.
Estos incluyen no haberse asegurado de que tenían un juego de neumáticos adecuado, actuar ilegalmente al negarse a permitir que sus vehículos tomaran parte en la carrera, actuar ilegalmente al no permitir que sus automóviles compitieran sujetos a una restricción de velocidad, y asociarse con otros equipos "para orquestar una manifestación dañina a la imagen de la Fórmula Uno al dirigirse a los pits inmediatamente antes de que comenzara la carrera".
Las escuderías también fueron acusadas de no haberle notificado a los auxiliares de su intención de no participar.
Las posibles sanciones incluyen multas, reducción de puntaje o incluso una orden para que paguen una compensación por los daños.
Michelín le suministra neumáticos a siete de las 10 escuderías de Fórmula Uno. Sólo seis vehículos --empleando llantas Bridgestone-- compitieron en la carrera del domingo en Indianápolis después de que 14 pilotos se salieron de la pista tras la vuelta de calentamiento. El ganador fue Michael Schumacher de Ferrari, pero el público lo abucheó.
Los mismos siete equipos estaban entre los nueve que boicotearon las reuniones a las que convocó Max Mosley, presidente de la FIA, en enero y abril para analizar los reglamentos de la temporada 2008. Se desconoce si asistirán a la reunión del 29 de junio.
Dos neumáticos Michelin fallaron durante las prácticas del viernes y generaron dos accidentes, --uno de ellos provocó que Ralf Schumacher no pudiera competir --, por lo que la compañía indicó que sus productos no eran seguros en la pista de Indianápolis.
El futuro de la Fórmula Uno en Estados Unidos es incierto.
Los abogados de un aficionado de Colorado interpusieron una demanda ante una corte federal solicitando el reembolso para su cliente Larry Bowers y otras personas que dicen haber sido defraudadas.