MADRID, España, jun. 21, 2005.- Luego del descrédito en que cayó la Fórmula Uno durante la carrera celebrada el pasado domingo en el Indianápolis Motor Speedway, el piloto alemán Michael Schumacher manifestó que Ferrari no tiene ninguna responsabilidad por lo ocurrido. Por medidas de seguridad, siete escuderías que utilizan neumáticos Michelín no participaron y sólo seis bólidos disputaron la competencia, por lo que el siete veces campeón del mundo consiguió su primer triunfo del año.
Schumacher dejó en claro que la escudería del "cavallino rampante" no hizo nada incorrecto en el Gran Premio de Estados Unidos, y agregó que la instalación de una chicana en la última curva del trazado no hubiera solucionado los problemas.
"Nosotros no somos el punto de referencia en toda esta polémica y en mi opinión, la instalación de una chicana que muchos pilotos apuntaban como una solución, no lo hubiese sido de ninguna forma".
Agregó que la carrera fue extraña, y consideró como "una pena" que su primera victoria del año hubiera llegado así, "sobre todo porque creo que teníamos opciones de ganar este Gran Premio en circunstancias normales".
Finalmente, aunque escaló a la tercera posición del Mundial de Pilotos con 34 puntos, detrás del español Fernando Alonso (59) y el finlandés Kimi Raikkonen (37), manifestó que la pelea por el título aún no está en igualdad.
"En realidad aún no lo está. Yo pienso seguir haciendo lo mismo que siempre he hecho, es decir, trabajar, estar centrado y luchar paso a paso tal y como siempre lo hago".
Michael Schumacher regresará a las pistas este jueves y viernes, en Barcelona, España, para realizar dos jornadas de entrenamientos antes del Gran Premio de Francia, a disputarse el 3 de julio.