SILVERSTONE, Inglaterra, jul. 11, 2005.- El piloto alemán de Ferrari, Michael Schumacher, admitió tras el Gran Premio de Gran Bretaña, en el que terminó sexto, que esta temporada su equipo no está alcanzando un nivel suficientemente competitivo para defender el campeonato del mundo. En declaraciones recogidas en la página web de la BBC, el piloto se mostró desolado por los últimos resultados cosechados: "En las últimas carreras hemos retrocedido en lugar de progresar. Tenemos que admitir que no somos lo suficientemente buenos".
Schumacher, que marcha 34 puntos por detrás del líder, el español Fernando Alonso, explicó que el problema "no era que el coche fuera mal, sino que no era lo suficientemente rápido".
"Fuimos un poco lentos en los preparativos a principio de temporada, y luego tuvimos que dejar de lado el desarrollo del coche debido a las necesidades de la competición, por eso hay aspectos menos desarrollados de lo que debieran", explicó el piloto que se pese a todo se mostró tranquilo: "Estoy calmado. Ni contento ni triste. Es sólo un periodo por el que hay que pasar. Puedo vivir con ello".
Schumacher prefirió ser optimista y declaró estar ansioso ante el próximo Gran Premio de Alemania, donde el piloto correrá en su país y donde la escudería italiana estrenará nuevas partes en el diseño aerodinámico de su monoplaza.
Ross Brown, director técnico de Ferrari, dijo que todavía no entienden la razón de su falta de competitividad frente a los coches de Renault y McLaren, pero señaló varios factores que podrían explicar los malos resultados cosechados esta temporada.
"Renault y McLaren se han adaptado mejor a las nuevas normas, como las restricciones aerodinámicas o la prohibición de usar más de un juego de neumáticos por carrera. Los cambios nos han perjudicado, y otros equipos han trabajado mejor", manifestó.