PARÍS, Francia, jul. 18, 2005.- El estadounidense Lance Armstrong ha dejado claro en las quince etapas disputadas que sigue siendo el rey del Tour y que actualmente no tiene oposición, por lo que saldrá de los Pirineos tras la jornada de descanso en marcha triunfal hacia París, donde le espera un retiro dorado. El Tour reposó y tomó aliento en Pau con Armstrong de amarillo intenso, el italiano Ivan Basso como futuro sucesor y el danés Rasmussen en el papel de revelación. Son ahora los tres ocupantes del podio a falta de 6 etapas.
Del resto de favoritos, Ullrich y Vinokurov nunca inquietaron al poder establecido, y especialmente decepcionante ha resultado el dúo español Roberto Heras-Iván Mayo, perdidos en la general y hundidos en la montaña, su terreno. Solo Francisco Mancebo aguanta el tipo en sus marcas, quinto en la general y con opciones de mejorar.
El Tour echa en falta a Alejandro Valverde, el único corredor que le ganó un mano a mano a Armstrong y le paró un poco sus ímpetus imperiales. El español se llevó la etapa reina de los Alpes en Courchevel y luego se retiró lesionado en la decimotercera etapa camino de Montpellier. Había despertado la ilusión de la afición española, y al menos, a sus 25 años y con el maillot blanco de mejor joven, dejó una imagen de futuro prometedor.
Los Alpes y los Pirineos no han logrado cambiar el guión marcado por el campeón texano. Si bien su dominio no ha resultado hasta el momento tan contundente como en años anteriores, -no ha ganado ninguna etapa- ha mostrado superioridad y sentido táctico para ir adquiriendo ventaja en pequeñas dosis. No ha sido demoledor, pero sí constante en su trayecto.
Sus rivales han intentado atacar, le han tendido alguna pequeña emboscada, sobre todo el T-Mobile, con el trío Vinokurov, Kloeden y Ullrich en el Col des Pailheres, también Basso le puso a prueba camino de Les Domaines y en Saint Lary, pero todos acabaron con la moral por los suelos ante la respuesta del americano, que con equipo o sin el, sale de los peligros. "No he estado solo, he estado con Basso y Ullrich y lo he pasado muy bien", dijo, irónico, en la primera cima pirenaica.
El camino hacia París no se presenta precisamente plagado de optimismo para los españoles. En 2004, Mancebo, Sastre y Pereiro acabaron en el "top ten". Este año solo Mancebo, siempre regular, opta a poner su nombre en la lista.
El líder del Liberty, Roberto Heras, triple vencedor de la Vuelta, no acaba de demostrar sus condiciones de hombre Tour en una de sus últimas oportunidades, e Iban Mayo (Euskaltel) no es aquel que deleitó con su victoria en Alpe D'Huez en 2003. Armstrong les saca más de hora y media.
No todo ha sido malo. Es destacable la actitud batalladora de hombres como el campeón de España Juan Manuel Gárate (Saunier) y de Oscar Pereiro (Phonak) y la buena imagen del joven del Liberty Alberto Contador, un chaval prometedor.
El Tour descansó en Pau con las fuerzas ya desgastadas y mirando con catalejo los Campos Elíseos de París. Después de abandonar los Pirineos hay que pasar el Macizo Central, con alguna etapa peligrosa como la decimoctava con repecho final en Mende, pero la general final quedará definida en la contrarreloj del sábado en Saint Etienne, última oportunidad para los aspirantes a hacerse la foto con Armstrong en el podio parisino.
Los Pirineos se despiden del con la disputa de la decimosexta etapa entre Mourenx y Pau, de 180,5 kms. Los dos primeros tercios ofrecen montaña, con los ascensos al Col de la Marie Blanque, de primera, y el Col del Aubisque, de categoría especial, desde cuya cima, en el km 108 de carrera, los corredores se lanzarán hacia la meta en descenso y terreno llano. Jornada propicia para las aventuras.