LAUSANA, Suiza, jul. 21, 2005.- Michael Johnson y el resto del equipo estadounidense del relevo 4x400 no perderán la medalla de oro que ganaron en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, dictaminó este jueves el Tribunal de Arbitraje Deportivo. El TAS admitió la apelación presentada por el Comité Olímpico de Estados Unidos a favor de Johnson, Antonio Pettigrew, Angelo Taylor, Alvin Harrison y Calvin Harrison, los integrantes del equipo.
Corrían el peligro de que le despojarán el oro tras el positivo por dopaje de Jerome Young, otro miembro del equipo. Según el dictamen del tribunal, sólo a Young se le debe quitar la presea.
Young corrió en las dos primeras eliminatorias en Sydney, pero no en la final.
Johnson completó el tramo final del relevo para adjudicarse su quinta y última medalla olímpica de oro en su ilustre carrera. Pettigrew y los mellizos Harrison compitieron también en la final, mientras que Taylor lo hizo en las rondas previas.
Young dio positivo por nandrolona en 1999, pero fue exonerado por la un panel de apelaciones de la federación de atletismo de Estados Unidos en julio del 2000, eludiendo así una suspensión de dos años.
La federación estadounidense nunca le remitió a la IAAF, que regenta el deporte a nivel mundial, los detalles específicos del caso, citando razones de confidencialidad. La identidad de Young fue conocida en 2003.
Posteriormente, la IAAF falló que el equipo en su totalidad debía renunciar al título, ya que Young no cumplía con los requisitos para competir.
Pero el TAS señaló que las normas que la IAAF tenía en vigencia durante los Juegos de Sydney no mencionaban el despojo de una medalla a un equipo completo.
Young fue suspendido de por vida el año pasado tras haber dado positivo por la sustancia EPO durante una justa en París en julio de 2004. Alvin Harrison fue suspendido cuatro años en el caso de dopaje relacionado con el laboratorio BALCO. Calvin Harrison también está cumpliendo una suspensión de dos años en otro positivo relacionado a BALCO.