MONTREAL, Canadá, jul. 22, 2005.- La nadadora holandesa Edith van Dijk ganó la medalla de oro de los 25 kilómetros, en una lucha épica con la alemana Brita Kamrau, con la que peleó brazada a brazada en paralelo durante el último kilómetro. La holandesa sumó así su tercera medalla en los Mundiales de Montreal 2005, segunda de oro, y es la única atleta que, de momento, ha subido en tres ocasiones al podio en estos campeonatos.
El bronce fue para la italiana Laura La Piana que se impuso igualmente en los últimos metros a las dos rusas Olesya Salygina y Natalia Pankina.
La española Esther Núñez fue undécima en esta prueba, la más larga de cuantas se disputan en este mundial, tras no poder seguir la cabeza de la carrera cuando la competición se acercaba al kilómetro 20.
Núñez estuvo en el grupo de las favoritas en las primeras vueltas al canal de remo olímpico de los Juegos de Montreal de 1976 -cada vuelta es de 2.500 metros- pero, poco a poco, se sintió sin fuerzas, como ella reconoció posteriormente a EFE, y perdió el ritmo de las mejores para quedarse fuera del primer grupo cuando faltaban los cinco últimos kilómetros. La española paró el crono en 5.38:59.9.
Nada más darse la salida, la holandesa realizó la primera selección de la prueba, la sucedieron al frente de la cabeza las dos rusas, interesadas en endurecer aún más el ritmo de cabeza en el inicio.
En la selección entraron Van Dijk, Kamrau, las dos rusas, la búlgara Moralieva, las dos italianas, Romiti y La Piana, la australiana Hutchinson, Núñez, la checa Eslavacova, y las estadounidenses Erika Rose, Erika Watts y Rendy Lynn Opdycke, además de la australiana Hutchinson y Núñez.
Este grupo nadó varios kilómetros junto hasta que, hacia el kilómetro 20, Van Dijk, Pankina, La Piana, Moralieva y Kamrau, distanciaron al resto con la holandesa y la italiana alternándose al frente de la prueba y preparando el increíble kilómetro final.
Van Dijk, que ya ganó la medalla de plata en los 5 kilómetros del primer día de competición y el oro en los 10 el pasado miércoles, dio un fuerte tirón cuando faltaba más de mil metros.
Estiró aún más la prueba para dejarla en sólo seis competidoras, las que serían primeras en la meta, ya que su fuerte no son las llegadas, pues, a sus 32 años, no tiene, sobre el papel, punta de velocidad. Pero minutos después iba a demostrar que sí que la tiene.
La Piana intentó seguirla, pero no pudo, y fue Kamrau quien le dio caza con un cambio de ritmo. Van Dijk no cedió y se emparejaron, brazada a brazada, luchando a lo largo de más de un kilómetro, cuerpo con cuerpo, peleando en paralelo.
Así llegaron a la penúltima boya, la holandesa tomó el interior, y, por lo tanto, la ventaja de cara a la llegada, y en la última boya ocurrió lo mismo. Sólo tenían la línea de meta delante ni rivales ni boyas ni giros. Van Dijk se impuso, por tres décimas. La holandés sí tenía velocidad.
La ganadora paró el crono en 5.25:06.6, la medallista de plata lo hizo en 5.25:06.9 y la de bronce en 5.25:11.5.