CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 26, 2005.- El mexicano Julio César Chávez, quien se ha retirado varias veces del boxeo de paga, no debe pelear con el canadiense Arturo Gatti, advirtió hoy el mexicano José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). El promotor Bob Arum ha dicho que una pelea de Chávez con Gatti puede ser el marco ideal para cerrar la gira de exhibición que el ex campeón mexicano hace por diversas ciudades de Estados Unidos con motivo de otro adiós al boxeo.
Chávez ha anunciado que peleará en Arizona el próximo 17 de septiembre y todavía desea hacer otro combate en Texas, los dos estados de Estados Unidos, y en cualquiera de ellos podría darse el pleito con Gatti.
"Qué no se les ocurra poner a Chávez con Gatti, mercenarios", declaró el dirigente del CMB ante la sola posibilidad de que Gatti, un boxeador joven y en plenitud, confronte al mexicano, quien a sus 43 años ya no tiene el poder que lo hizo imbatible.
Julio César Chávez, a quien Sulaimán consideró "como si fuera de mi sangre", tiene que entender que ya no está en condiciones óptimas para pelear; Gatti es más joven", comentó Sulaimán.
El dirigente del CMB dijo que tal vez Julio César Chávez "necesita dinero" y por eso se mantiene como boxeador en activo a pesar de que pidió una pelea de retiro que el organismo le arregló hace varios años en la capital mexicana.
Sulaimán dijo que no se opone a que Chávez siga en activo siempre y cuando lo haga ante rivales de su edad y condición, porque ya no es un boxeador imbatible.
El dirigente del CMB también se lamentó por el secuestro del argentino de fútbol, Rubén Omar Romano, técnico del equipo mexicano Cruz Azul, y lo tipificó como un "crimen incalificable" contra del deporte y el país.
"El secuestro de Romano, ocurrido el 19 de julio, no tiene razón de ser; no podemos tener un país en manos de 50.000 delincuentes", dijo Sulaimán al hacer un llamado a los captores del técnico argentino para que no lo lastimen y lo liberen.