CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 3, 2005.- Sin duda alguna, la carta fuerte del atletismo mexicano en los últimos años ha sido la corredora sonorense Ana Gabriela Guevara, quien con el transcurso de los años se ha erigido en la mejor exponente de todos los tiempos en esta disciplina deportiva. Guevara, especialista en 400 planos y actual campeona mundial de la distancia, vino a darle otra dimensión al atletismo mexicano, que por décadas centró sus esfuerzos en desarrollar corredores de medio fondo y fondo, sin dirigir su mirada a las pruebas de velocidad.
Ella es la máxima esperanza del atletismo nacional, aficionados, entrenadores y dirigentes coinciden en que la sonorense posee lo necesario para poder subir de nueva cuenta al podio en el Campeonato Mundial de Atletismo que se celebrará en Helsinki, Finlandia, a partir del próximo fin de semana.
De conseguir dicha hazaña, se convertirá en la primer exponente del atletismo mexicano en alcanzar dicho logro, pues hay que recordar que la primera vez en la que subió al podio fue en el Campeonato Mundial de 2001 en Edmonton, Canadá.
Hasta el día de hoy, Guevara comparte con el andarín Daniel García el honor de ser los únicos atletas mexicanos en tener dos medallas en Campeonato Mundial de Atletismo, y en ambos casos son una medalla de oro y una de bronce.
Para Guevara primero fue la de bronce que logró en los Mundiales de Edmonton, dos años después en París, Francia obtuvo la presea de oro.
Por su parte, García en 1997, Atenas, Grecia se colgó el oro en los 20 kilómetros para dos años después, en Sevilla, España, conseguir el bronce en la exhaustiva prueba de los 50 kilómetros.
El debut de la sonorense en pruebas de esta jerarquía se registró en el Mundial de 1999, en Sevilla, España, donde tuvo un registro de 51.23 segundos con el que pasó a cuartos de final.
En esta fase la mexicana mejoró su marca al detener los cronómetros en 51.08 segundos para avanzar a la semifinal donde volvió a superar la actuación de la ronda anterior, y con un registro de 50 segundos y 70 centésimas se colocó en el sexto puesto.
Este lugar le impidió clasificarse entre las ocho mejores, pero el esfuerzo le alcanzó para colocarse finalmente en el duodécimo sitio.
Dos años más tarde, en Edmonton, la mexicana llegó con más experiencia, lo que le ayudó a alcanzar por primera ocasión un podio en esta prueba. En cuartos de final, la sonorense obtuvo un registro de 50.99 segundos para alcanzar las semifinales.
En esa ronda, la saeta sonorense mejoró su tiempo con 50 segundos y 58 centésimas, que la llevó a convertirse en el primer deportista mexicano entre los ocho mejores representantes de los 400 metros.
En la final, Ana Guevara mejoró de nueva cuenta su registro con 49.87 segundos, lo que le valió la medalla de bronce.
A partir de ese momento, Guevara dominaría por completo el panorama y eslabonaría una cadena de 27 victorias consecutivas, las cuales tuvieron su pico en el Campeonato Mundial de París, Francia, en el 2003, donde la sonorense logró una destacada actuación para apoderarse del oro.
En la pista del Stade de France en Saint Denis, la mexicana tuvo un tiempo de 51.14 segundos que le alcanzó para calificar a semifinales. En dicha ronda mejoró su desempeño y avanzó a la final con un crono de 50 segundos y 68 centésimas.
En la gran final Guevara venció a toda la oposición al implantar una nueva marca personal y de paso récord nacional de la especialidad al cubrir la distancia en 48 segundos con 89 centésimas, lo que le otorgó la presea dorada.
Después vinieron momentos difíciles para la campeona del mundo, pues en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Grecia, no culminó su participación como ella esperaba, y debió conformarse con la medalla de plata al ser derrotada en la final por la bahamesa Tonique Williams Darling.
Para los Campeonatos Mundiales de este año en la capital finlandesa el panorama para Ana Gabriela no luce muy esperanzador, pues no ha podido bajar en esta temporada de la barrera de los 50 segundos, registro que resulta indispensable si se quiere subir al podio.
En este año, Guevara Espinoza ha corrido en seis competencias y sólo ha cosechado una victoria, la que obtuvo en su presentación en la Gala Atlética celebrada en Hermosillo, Sonora, con tiempo de 50 segundos y 55 centésimas.
Las posteriores actuaciones que ha tenido la sonorense han sido irregulares. En Monterrey, a pesar de mejorar su tiempo (50.05 segundos), fue vencida por la campeona olímpica Tonique Williams. Después en su presentación en París cubrió la distancia en 50.44 segundos.
La mexicana siguió pasando por una mala racha y en Roma tuvo un registro de 50.62 segundos, cuando apareció en Madrid el panorama se oscureció más al detener los relojes en 50.95 segundos y en su última competencia dio visos de mejorar con un registro de 50.68 segundos.
Pero la batalla para la velocista sonorense no será fácil, pues corredoras como las bahamesas Tonique Williams y Christine Amertil, las estadounidenses Monique Hennegan, Dee Dee Trotter y Sanya Richards, así como la rusa Svetlana Pospelova han tenido tiempos por debajo de los 50 segundos.
De no mejorar esa barrera, las posibilidades de que la mexicana suba al podio son prácticamente nulas, y sólo una cadena de imponderables podría permitir que pudiera colarse a los primeros sitios en Helsinki 2005.
Pero si por el contrario explota todo su potencial, la todavía campeona mundial incrementaría sus opciones de colgarse una presea, la cual por los tiempos y por la forma en que ha competido la de oro parece ya tener nombre y apellido: Tonique Williams Darling.