HELSINKI, Finlandia, ago. 5, 2005.- El presidente del COI Jacques Rogge advirtió el viernes sobre diversos problemas de aumentarse a cuatro años la sanción por una primera falta de dopaje y consideró como poco realista una propuesta estadounidense de suspensiones a perpetuidad. La Federación Internacional de Atletismo Asociado (IAAF) anunció esta semana que abogará por un endurecimiento de las penas por dopaje cuando la Agencia Mundial Antidopaje realice su próxima conferencia en 2007.
"Esto no es tema que será decidido de la noche a la mañana", declaró Rogge tras reunirse con el Consejo de la IAAF, un día antes del inicio del campeonato mundial. "Se necesitará de un largo proceso de consulta".
Se requirió de un extraordinario esfuerzo para que todas las federaciones deportivas aceptaran suspensiones de dos años previo a los Juegos Olímpicos de Atenas. Un esfuerzo similar será necesario para que federaciones como las de fútbol y ciclismo respalden una sanción aún más severa.
"Luego vendrá la segunda parte. Las autoridades deportivas deberán convencer a los gobiernos", dijo Rogge, enfatizando que los más de 200 países involucrados pondrían poner objeciones.
“Hoy en día tenemos un código antidopaje que es aceptado ampliamente", dijo Rogge.
De todas formas, Rogge se comprometió a sondear el punto de vista de las demás federaciones.
La IAAF apoyó la propuesta de cuatro años a modo de un compromiso para que la federación de atletismo de Estados Unidos retirase su iniciativa de sanciones de por vida.
Tal propuesta, según Rogge, violaría la ley.
"Mi consejo personal es un no a las sanciones a perpetuidad. Se debe permitir la rehabilitación de una atleta. Ese es un principio básico de la ley", añadió.
El presidente de la IAAF Lamine Diack fue más lejos. "Es algo ridículo", dijo.