HELSINKI, Finlandia, ago. 6, 2005.- Jefferson Pérez reafirmó este sábado que es un notable campeón mundial, pero cuando cruzó la meta se mostró desorientado porque ignoraba que había ganado la marcha de los 20 kilómetros del mundial de atletismo tras un titánico duelo con su escolta Francisco Fernández. "Busqué con la mirada a los jueces, porque pensé que faltaba una vuelta", dijo Pérez tras revalidar el título obtenido hace dos años en París.
"En la cartilla que nos entregaron me pareció que figuraba otro recorrido", agregó el ecuatoriano, que cuando iba acercándose al final no hizo gesto alguno de felicidad y cuando pasó la meta tampoco.
Pérez atacó fuerte cumplida la hora de la prueba y al final aventajó al español Fernández por 1 minuto y 1 segundo, repitiendo el mismo orden del anterior mundial. Otro español, Juan Manuel Molina, finalizó tercero y cuarto fue el alemán André Hone.
Pérez empleó tiempo de 1 hora, 18 minutos y 35 segundos para atrapar la primera medalla de oro que se asigna en Helsinki.
El mexicano Eder Sánchez finalizó en el puesto ocho y también se clasificaron el colombiano Luis López (12), el brasileño Sergio Galdino (15) y el peruano Edwin Centeno (27), entre 32 andarines que terminaron la prueba, sobre un total de 43 que largaron.
Fueron descalificados los mexicanos Cristian Centeno, Bernardo Segura y el ecuatoriano Rolando Saquipay.
Además de ser flamante bicampeón mundial, Pérez ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, fue cuarto cuatro años después en Sydney y nuevamente cuarto en Atenas.
"Estoy extasiado de felicidad por esta victoria", dijo Pérez. "Esta medalla de oro me sirve de revancha por el sinsabor de los Juegos Olímpicos".
Pérez, que hace un par de años dice que se retira, volvió a insinuar esa posibilidad, pero de inmediato volvió a dejar una puerta abierta.
"Esto es como cuando uno carga una batería; parece que es para 10 horas y a veces dura más", dijo el ecuatoriano. "Bueno, voy a ver cuando carga ahora la batería de mis ganas".
Dentro de su felicidad, Pérez estaba un poco contrariado porque al parecer la abrumadora mayoría de los ecuatorianos descreía de su triunfo.
Según destacó, en una reciente encuesta en su país el 80% de sus compatriotas no pensaba que podía ganar.
"Me dirijo a ese 80% para decirles que rompamos los mitos, que rompamos los esquemas, que con fuerza y coraje se puede ganar por más que vengamos de un país pequeño".
Pérez se deshizo en elogios para su compatriota Saquipay, quien iba entreverado arriba cuando fue descalificado.
"Es un gran atleta, un gran varón y se sacrificó haciendo un juego de equipo para que yo pudiese entrar victorioso", dijo Pérez, quien luego le dedicó la victoria "a toda Latinoamérica, para que en el mundo sepan que somos capaces de cosas grandes".