HELSINKI, Finlandia, ago. 11, 2005.- Como si saliese desde el ojo de un huracán, un explosivo Justin Gatlin confirmó este jueves que es el nuevo ícono de la velocidad al cumplirse la sexta jornada del mundial de atletismo. Volando a ras del piso, Gatlin se alzó con la medalla de oro en los 200 metros --reafirmando lo que hizo en los 100-- en una carrera en la que Estados Unidos hizo un 1-2-3-4.
Además de dominar en la velocidad, los estadounidenses ganaron oro gracias a Walter Davis en salto triple, prueba en la que el cubano Yoandri Betanzos se llevó la de plata, y con Michelle Perry en los 100 metros con vallas, en un día que fue una postal de los cuatro anteriores: lluvia, viento y frío.
A esta altura, es virtualmente imposible que a los estadounidenses alguien pueda ni siquiera hacerles sombra: ya acumularon nueve medallas de oro para un total total de 15, ampliamente por encima de sus inmediatos perseguidores que son Etiopía (dos oros, dos plata y y un bronce) y Suecia (dos oros y un bronce).
"Quería demostrarle al mundo entero de que soy el campeón", dijo Gatlin, campeón olímpico en Atenas 2004.
Gatlin fue el abanderado de la espectacular barrida de Estados Unidos al cronometrar 20.04 segundos dentro de una carrera que liquidó a mitad de camino y en la cual cruzó la meta con pasmosa tranquilidad y con piernas de sobra.
Wallace Spearmon se llevó la presea de plata, a 16 centésimas de Gatlin, mientras la de bronce fue para John Capel, el último campeón con 20,31. Consolidando el dominio estadounidense, Tyson Gay, quedó cuarto con 20.34.
Sobre la carrera, Gatlin subrayó que "busqué salir rápido de la curva y concentrarme en velocidad y la técnica. Me entró algo de miedo al pasar la curva, porque no podía ver donde estaban los demás".
Sus rivales solo vieron su espalda. Y debieron conformarse con ello. "Cuando salimos, me di vuelta a la derecha y lo vi a Justin", dijo su escolta Spearmon. "Me di cuenta enseguida que estaba compitiendo por el segundo lugar".
Tras cruzar la meta, Gatlin se arrodilló y luego levantó un dedo al aire, por si acaso alguien entre los 40.000 espectadores en el estadio Olímpico aún dudaba sobre quién es la figura del mundial.
"Ya llevo dos oros, y ahora me falta uno", dijo el bicampeón. "Estoy extasiado de la felicidad de estar aquí. vine a hacer historia".
Parece que nada lo puede parar en la búsqueda de emular a su compatriota Maurice Greene, el último atleta en arrasar en la pruebas velocidad.
Ahora, Gatlin va por más, ya que el sábado estará en el relevo 4x100, entre otros junto a Greene. El objetivo de Gatlin es irse de Helsinki con tres medallas de oro para igualar lo que hizo Greene en 1999.
El dominio de Estados Unidos también se plasmó cuando el cuádruple campeón mundial Allen Johnson fue el más rápido entre tres compatriotas que se clasificaron a la final de los 110 con vallas, con tiempo de 13.23 segundos.
Allyson Felix hizo otro tanto en los 200, a la cabeza de un trío de norteamericanas.
En las otras finales la alemana Franka Dietzsch conquistó la medalla de oro en el lanzamiento del disco con una marca de 66,56 metros y el holandés Rens Blom hizo lo propio en el salto con pértiga, superando al estadounidense Brad Walker y al ruso Pavel Gerasimov..
Detrás de Dietszch quedó Natalya Sadova, la campeona olímpica de Rusia, que atrapó la medalla de plata, mientras que el bronce fue para la checa Vera Pospisilova-Cechlova.