CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 19, 2005.- El español Fernando Alonso (Renault), líder destacado del Mundial de Fórmula Uno, buscará el décimo octavo podio -e incluso la octava victoria- de su carrera en Fórmula Uno en Turquía, país que debuta este fin de semana en el calendario. Alonso, que lidera el Mundial con 26 puntos de ventaja sobre el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes), comenzará la defensa de esa diferencia en la primera de las seis carreras que quedan para la conclusión del Mundial más largo de la historia.
Lo hará en Turquía, el vigésimo sexto país que alberga un Gran Premio de Fórmula Uno desde que se creara esta categoría -en 1950- y el cuarto país musulmán que alberga un GP de la F-1, después de Marruecos, Malasia y Bahrein.
Si este último país se estrenó en el calendario, junto a China, el año pasado -ambos repiten esta temporada: en el archipiélago de la Península Arábiga ya se corrió (en abril, con victoria de Alonso) y Shangai cerrará el campeonato, el próximo 18 de octubre- Turquía, con 68 millones de habitantes (más de trece sólo en Estambul), es la aportación 'exótica' al Mundial de 2005.
El Otodrom, situado en las afueras de Estambul, en el área de Tepeoren-Tuzla, en Asia, será el sexagésimo noveno circuito en el que se dispute una carrera de Fórmula Uno, que cumplirá en tierras turcas su Gran Premio número 745.
La pista, que se comenzó a construir el 10 de septiembre de 2003, fue diseñada -al igual que las de Malasia, Bahrein y China- por el arquitecto alemán Hermann Tilke. Tiene una longitud de 5.340 metros y en ella se correrá, a partir del viernes, en sentido inverso al de las agujas del reloj.
El recorrido presenta catorce curvas -seis a la derecha y ocho a la izquierda- y numerosas subidas y bajadas, con un desnivel máximo del 8,1 por ciento.
Un total de 130 mil espectadores ocuparían las gradas el próximo domingo si se llegara a colgar el cartel de 'no hay billetes', en una prueba en la que Alonso podría lograr su décimo octavo podio en F-1. Tras sus años de formación en Minardi (2001) y como probador de Renault (2002), el genial piloto asturiano tardó sólo dos pruebas en subir al cajón: lo hizo, como el más joven de la historia, en 2003, en Sepang (Malasia), apenas dos semanas antes de repetir 'cajón' en Brasil, en el circuito paulista de Interlagos.
Esa temporada desató la 'alonsomanía' con un segundo en el Gran Premio de España y se inscribió de nuevo en los libros de historia del motor como el piloto más joven en ganar un Gran Premio de F-1, a los 22 años y 26 días, en Hungría.
El año pasado, Alonso logró otros cuatro podios, al acabar segundo en el Gran Premio de Francia y tercero en los de Australia, Alemania y Hungría. Y esta temporada, la de su explosión definitiva, el genio español lleva seis triunfos -en los Grandes Premios de Malasia, Bahrein, San Marino, Europa, Francia y Alemania-, dos segundos -en España e Inglaterra- y un tercer puesto, en la inauguración de Melbourne.
A los 24 años recién cumplidos, Alonso ya lleva siete victorias y diecisiete podios en total, puestos de honor que se podrían ampliar este fin de semana en la calurosa Turquía, en un circuito que los pilotos sólo conocen por sus consolas de videojuegos y por los datos que manejan sus equipos, tras efectuar numerosas simulaciones informáticas.
El comportamiento de los neumáticos -cuya elección será determinante- y de los frenos será primordial en una pista muy variada, con secciones de alta velocidad y una curva de 180 grados, en la que hay "dos o tres zonas perfectas para adelantar", según indicó el propio Tilke.
Un circuito con el que tomará contacto, Fernando deberá intentar memorizar durante la primera sesión libre del viernes los pilotos, para que el resto del fin de semana se desarrolle de la forma más normal posible.
Al tratarse de una pista nueva, las condiciones de adherencia pueden alterarse durante el fin de semana, por lo que las simulaciones válidas para el viernes podrían no serlo, por ejemplo, para las jornadas del sábado o el domingo.
Así que saldrán beneficiados los que sepan adaptarse con la mayor celeridad posible. Inteligencia y rapidez son dos de las principales virtudes del talentoso Alonso. En eso, el líder del Mundial será de los que parta con ventaja en tierras turcas.